Millonarios:
Usted es millonario si consideramos que un cerebro adulto cuenta con 86 000 millones de neuronas. Si ha sufrido un ACV (accidente cardio vascular) ha perdido algunos miles, quizá millones, pero las neuronas restantes están aprendiendo las funciones que las neuronas muertas hacían.
98 000 millones de neuronas – 2712 millones = 95 988 millones. Seguimos siendo millonarios.

Alberto Enríquez Gallo:
“El breve período de la administración del general Enríquez Gallo, que entregó el poder a la Asamblea Nacional Constituyente en agosto de 1938, fue la primera experiencia de gobierno del socialismo en Ecuador (…) A los pocos días de estar en el poder decretó que la Empresa Eléctrica Quito debía ser municipal y no privada.” Bucaram historia de una lucha, editorial El Conejo, Quito, Ecuador, páginas 125 y 126.

Falta de humildad:
Algunas candidatas a la reina utilizan bikinis que solo demuestran soberbia y falta de humildad; sus cabelleras son “morenas de nacimiento, y rubia por costumbre.”

“Belleza” interior:
En las elecciones de reina, no solo ven la belleza externa, el jurado ve la “belleza” interior; es decir, previamente solicitan a las candidatas un certificado médico con el estado de su salud. Tienen que presentar como están sus neuronas, venas, corazón, hígado, riñón para hacer un análisis de su “belleza” interior.

El río:
“Dicen que el río es la vida y el mar la muerte. He aquí mi alegría: un río es un río y la muerte un asunto que no nos debe importar.” Eduardo Chirinos, poeta peruano.

Poema:
¿Que no hay alma? ¡Insensatos!
Yo la he visto: es la luz…

¿Que no hay cielo? ¡Mentira!
¿Queréis verla? Aquí está.

¿Que no hay Dios? ¡Qué blasfemia!
Yo he contemplado a Dios…

¿Que no hay infierno? Sí, hay…
(Cállate, corazón,
que estoy bien por desgracia,
lo sabemos tú y yo).
(Rubén Darío).

Moral a amoral:
Es MORAL que MORALes (Evo) pretenda lanzarse como candidato a la presidencia de Bolivia por cuarta ocasión, pese a que el pueblo dijo NO en una consulta popular celebrada en años anteriores.

Diálogo:
—¿A qué hora aterrizará el avión?, preguntó ella.
—¡Demora!, contestó él.
—Sí, ¿pero a qué hora llegará el avión?, insistió ella.
—¡Al 40% menos el precio del combustible!, alcanzó a replicar él. (O)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

veinte − 7 =