La totora se encuentra en la Laguna de Oxidación de Chantilín, materia prima que sirve para hacer las diferentes artesanías que fueron expuestas en el CAC. FOTO M.S. LA GACETA

Cinco jóvenes estudiantes del Instituto Superior Victoria Vásconez Cuvi, con el objetivo de potenciar la producción y comercialización de artesanías de totora y mediante la vinculación con la parroquia de Chantilín del cantón Saquisilí hacen que renazca este producto en el comercio ecuatoriano.

El poblado de la parroquia en un 40% viven del comercio de pieles tanto de ganado bovino como de ovino, en un 5% se dedican a la confección de artesanía de totora y el resto se consagra a la crianza de ganado menor y a la agricultura, así lo detalla en su página de información.

Henry Becerra, estudiante de Diseño Gráfico, indicó que al querer vincularse con la sociedad y a la vez brindarles atractivos diseños publicitarios y con ello pretender ofrecer a la colectividad, una artesanía que no contamine y por excelencia sea llamativa, exhiben la marca “Arte Totora”.

La planta se adquiere en los lugares húmedos, en este caso de la Laguna de Oxidación de Chantilín que además este sitio se convierte en un atractivo turístico al poder observar aves silvestres, como patos y garzas.

Siendo fácil su manipulación elaboran aventadores, canastos, flores, floreros, esteras,  portamacetas, pero los que más sobresalen son los cuadros y llamingos, este material puede durar hasta tres años incluso es amigable con el ambiente, expuso Becerra.

Dependiendo de la cantidad que se vaya a elaborar y del tamaño se demora varios días, el de mayor duración son las llamas que salen al mercado entre  2 a 3 meses, esto por la coloración y por las formas en el cocido.

Dichos productos los publicitan por redes sociales ya sea en Facebook, Twitter o instagram como “Artetotora Chantilín”, o también se lo encuentra en la preasociación que integran aproximadamente 15 personas en la parroquia, área donde se da el origen de esta actividad económica y que se destacan por ser “comerciantes por perfección”.

Para dar un plus a las artesanías, se procesa bisutería con la misma materia prima. Nataly Congo, aclaró que la marca lo creó un estudiante de la Universidad Técnica de Cotopaxi y hoy lo que tratan es impulsar este nombre y sobre todo que Chantilín se destaque por lo que ellos desarrollan con sus manos.

Para poder hacer las pulseras lo primero que hacen es la selección de la totora, la dejan secar y posteriormente las trenzan y añaden los prendedores y para la coloración se lo hace con pintura o fermentos. “Ser artesano es dejar que el alma salga a la luz, transformada en una obra”. (I)

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