Solemne eucaristía en honor a la Virgen de la Merced.

A las 11:00 del día de martes empezó la eucaristía, decenas de feligreses se ubicaron en los exteriores de la iglesia de La Merced para participar de la misa campal, el Obispo pidió el cuidado de la naturaleza, el fomento del perdón y vivir en amor entre padres, hijos, familia y amigos.

En una tarima que estuvo adornada con flores blancas se colocó a la imagen de la Virgen, en esta oportunidad no estuvo custodiada y la eucaristía estuvopresidida por monseñor Giovanni Paz, obispo de Latacunga y concelebrada con el padre Washington Salvador, párroco. El coro Sensación Salcedense fue quien entonó los cánticos para los asistentes.   

“Gracias Virgen por el don de la vida, porque nos enseñas a valorar la misión de una madre en la tierra”, expresó el Obispo.  Dentro de la homilía la máxima autoridad eclesial pidió proteger a la madre tierra que está agonizando por tanta destrucción ambiental.  

“Si el oxígeno viene de los árboles, preguntó,  por qué los destruimos; si el agua es el líquido vital,  por qué lo contaminamos tanto; si la tierra nos da los alimentos, por qué utilizamos tantos químicos”, ante esto exhortó el cuidado de la casa común.

Refiriéndose a la minería especialmente en Pangua el 80% del territorio esta entregado a las concesiones mineras “como iglesia tenemos el compromiso de asumir y estar con nuestro pueblo que tiene derecho a la resistencia”, expresó. Habló de estos temas para referirse a la compasión, que significa vivir el amor y el perdón.

El Obispo dijo: “este mensaje que hemos recibido hoy es para vivirlo y ser protagonistas de vida, defensores de la creación de la casa de todos”. Los devotos algunos parados y otros sentados cubrían las calles Quijano y Ordóñez y Juan Abel Echeverría, algunos se resguardaban del poco calor que hizo con las sombrillas. Los concejales Jessy Tovar y Marcelo Jerez estuvieron presentes mientras que el señor Alcalde por cumplir agenda en Quito llegó pasadas de las 12:00 junto a su esposa; asimismo estuvieron delegaciones de instituciones militares. Cerca de dos horas duró la misa en honor a la Virgen de la Merced.  

Al finalizar, el párroco Washington Salvador, agradeció a los personajes quienes cada año participan para rendir homenaje a la Virgen, además mostró su gratitud a Monseñor Paz por hacerles parte de la Diócesis y por permitirles trabajar en el carisma penitenciario que es propio de la comunidad mercedaria.

Byron Cárdenas, alcalde manifestó que es necesario no llegar a los excesos “no solo es pregonar con la palabra sino con el ejemplo”, e invitó a no consumir licor que desencadena en accidentes de tránsito, riñas dentro de la casa y resquebrajamiento de amistades. 

David Yugcha, un adolescente que participa desde hace tres años como embajador de la fiesta, expresó que lo hace por amor a la virgen y por las bendiciones recibidas, para esto le compuso algunas loas entre ellas: “Virgencita de las Mercedes hoy vengo con devoción y a través de mi oración te entrego mi corazón”, “voladores y camaretas anuncian la llegada de tu fiesta, flores a su paso, alegría y devoción que ya viene nuestra madre a darnos su santa bendición”.

Finalmente recomendó a los participantes vivir la fiesta sin alcohol ya que la actividad se hace por devoción.  

Procesión

Fue por la Juan Abel Echavarría hasta la Belisario Quevedo, luego por la Félix Valencia y terminó en la Quijano y Ordóñez.  

Mama Negra.

Las comparsas comenzaron desde la Av. Napo, San Sebastián, El Calvario, ESPE-L, Quijano y Ordóñez, F. Vivero, Napo, Guayaquil, Félix Valencia, Amazonas, Guayaquil, Quito, Juan Abel Echeverría y finalizó en la iglesia de La Merced. (I)