El cierre de año trae más enfermos y pareciera que la sociedad hace caso omiso sobre las medidas de bioseguridad, pero se debe tener claridad en qué están haciendo otros organismos para soportar otras instancias como el empleo y la misma economía. Por ahora, pareciera que no están tomando en cuenta, ni gobiernos, ni empresas, organizaciones y trabajadores, que no les importará cerrar las fiestas decembrinas con índices lamentables de ingresos y una salud que se puede apostar, no tendrá claro todavía cómo gestionar la supuesta vacuna para intentar regresar a una semi-normalidad.

La incertidumbre de fin de año, dará la pauta para saber si la sociedad regresa a un confinamiento o arriesga a rescatar la economía, sabiendo cómo están los hospitales de llenos y los medicamentos escasos. Recuerden que hace unos meses, los medicamentos, los cubre bocas y todo lo relacionado con el covid, tenía precios estrafalarios… ¿será que otra vez algún otro producto o servicio se vaya por las nubes con los sobreprecios?

Por otro lado, se ha investigado cómo los negocios en su mayoría no se rescatan y muchos desempleados están jugando al emprendedor y no se ve tanto flujo de capital. De la misma manera, aquellos arrendatarios se han quedado con bienes vacíos y es de las primeras veces que la venta y renta de bienes inmuebles ha perdido mucho su valor.  

¿Qué espera el año 2021?

Se tendrá la cura, la salud será resguardada por Organizaciones Mundiales, los Gobiernos y empresarios, o serán uno de los máximos negocios del siguiente año.  Hay tantas incertidumbres que hoy la vida y la gestión depende de una RUMOROLOGÍA que deja a la sociedad e incluso a los investigadores en un plano tan vacío, que es tan confuso saber a quién creerle y seguir en un ritmo de vida que ayude a poder homologar toda información durante esta pandemia.

Quedan pocos días del fin de año 2020, pero meses venideros que parecen solo contestarnos una pregunta ¿quiénes sobrevivirán a todas estas adversidades de salud, empleo y economía? (O)