Con la designación de la Dra. Diana Salazar como Fiscal General del Estado, entiendo que la mayoría de ecuatorianos se encuentran satisfecha -o por lo menos- se han creado positivas expectativas de que en la Fiscalía General del Estado deben darse cambios esenciales en lo Orgánico-Administrativo y Funcional.
Conocí a la Dra. Salazar en las aulas universitarias y tengo la percepción de que se ha efectuado una buena designación, se trata de una mujer profesional del derecho, con trayectoria en la Fiscalía General del Estado, por tanto con experiencia, pese a su juventud. Creo que se trata de una funcionaria capaz e inteligente y en sus actuaciones ha demostrado gran determinación al momento de tomar decisiones, medidas y disposiciones apegadas al derecho, aplicando la Constitución y la Ley, lo que nos alienta a sostener que a su preparación y experiencia se suma evidentemente una integridad moral.
En sus primeros informes de cómo halló a la Fiscalía General del Estado, nos ha indicado que se encuentran cerca de un millar de casos represados, sin sumar aquellos que siguen ingresando diariamente a trámite, por consiguiente se hace necesario que se dote del correspondiente personal asesor del más alto nivel profesional y especializado -hoy las universidades ecuatorianas preparan este tipo de recurso humano profesional-, no debe equivocarse en su elección. Debe hacer una reorganización administrativa interna que vaya desde los cambios necesarios y definitivos, hasta la reubicación del personal con mínima sospecha, me refiero a aquellos que esconden, pierden o impiden el normal desarrollo de los procesos, aquellos que confunden militancia política con trabajo eminentemente técnico-jurídico.
Luego de la debacle del gobierno del señor Correa, años en los que se metió la mano a la justicia, la nueva Fiscal General del Estado, debe estar consciente de la enorme responsabilidad que ha asumido al ser designada; pero también, debe saber que tiene una mayoría del pueblo que confía en su trayectoria y que por ello aspira a que se vaya haciendo justicia con todos aquellos que participaron del lleve en estos últimos 12 años de gobierno; el pueblo ecuatoriano está ansioso de que en el menor tiempo posible se vaya sancionando a quienes destruyeron la vida misma de los ecuatorianos, arruinaron la economía, dilapidaron sus recursos económicos y naturales, dividieron a su población, destruyeron la moral y la ética del país. Para ello debe actuar con firmeza aplicando la Constitución y la Ley -sin mirar a quien-.
Es importante que en este marco de su desempeño no se manche ni refunda en la alcantarilla de la forma de hacer política en el Ecuador, no debe -ni por asomo- recibir presiones de orden político de ninguna de las principales funciones del Estado, ni siquiera recibir llamadas telefónicas, pues le van a grabar, ahora que existe la facilidad de los celulares de última generación todos le pedirán tomarse fotos, no dude señora Fiscal, luego utilizarán dichas fotografías para cualquier cosa y no precisamente, como un verdadero recuerdo de una joven mujer, con experiencia, inteligente, con personalidad a la que el pueblo ecuatoriano le ha confiado el sustento de hacer justicia en la etapa más importante de los procesos -el investigativo-.
En provincias su representante debe tener los mismos atributos que usted esgrimió para llegar al cargo de Fiscal General del Estado, cuidado con reciclar al estilo político partidista de quienes son parte de la historia negativa o del triste período de la metida de mano a la justicia, eso puede dar a su gestión un efecto inverso, no se deje presionar por quienes pretenden gestionar su influencia y protección política en los juicios por la corrupción galopante de los últimos 12 años. En la Fiscalía los tiempos de cambio deben llegar…, esperamos que así sea.(O)