Sin duda que nuestros representantes se encuentran fuera de foco, para nadie es secreto en este país, que se está acabando el famoso petróleo, dicen que quedan sólo 20 años de explotación, de los cuales cinco ya están comprometidos, por las famosas preventas del anterior gobierno.
Ante esta proyección, las autoridades y especialmente el Prefecto deben entender que, a estas alturas del partido, no es posible darse el lujo de bajar el presupuesto para lo que tiene que ver con regadío, porque sería un completo absurdo.
En los próximos años las provincias más productivas en el tema agrario, serán las que sobrevivan, ciudades como Quito que están llena de burócratas, que tendrán que desaparecer por el inmanejable tamaño del Estado, tendrán graves circunstancias para salir adelante; es por eso que se prevé que en los próximos años la gente regrese al agro; pero para esto hay que estar muy bien preparados, y de qué manera, implementando nuevos sistemas de regadío que cubran las necesidades de esta provincia, limpiando los afluentes, de manera real, no dejándolos a la buena de Dios como ocurre en la actualidad, que los ríos se están convirtiendo en la principal causa de muerte, en el centro del país por sus aguas contaminadas en extremo.
Estos son temas primordiales que parece tenerles sin el mayor cuidado a las autoridades, una inexplicable situación para la que, en lugar de invertir mayores recursos, irónicamente están designando menos partidas. (O)