El tema de los perros callejeros, tal como lo venimos pronosticando desde hace años atrás, se ha convertido en un gran problema.
Primero los defensores de los animales, hicieron grandes campañas de que no se les debe topar y dar de comer en las calles, esto ayudó a que la proliferación de los mismos sea exponencial, ahora que el tema se salió completamente de control, son tantos, que los animalistas no se dan abasto para alimentarlos, es ahí donde nace el problema.
Todos estos caninos han ido emigrando a los campos, en donde han nacido generaciones salvajes, que están atacando a los animales de los campesinos y peor aún, están acabando con el ecosistema de los páramos. El impacto del desarrollo de estos animales asilvestrados es tan grande, que siguen subiendo peligrosamente a las reservas naturales, especialmente a los páramos, que es donde están causando destrozos ambientales.
Hoy la fauna del páramo se encuentra en peligro, justamente por la presencia de perros salvajes. Venados, chucuris, lobos de páramo, conejos, pumas y zarigüeyas, cóndores y otros son afectadas, por las jaurías que deambulan por estos lugares, casando y también exterminado muchos animales, que están próximos a sufrir extinción, esto agrava la situación y prende las alarmas, para que, de una vez por todas se tome una decisión radical, para frenar la descontrolada expansión de perros, que inclusive se sabe que han atacado a personas.
Dejando de lado los apasionamientos, se debe buscar la manera de retomar el control demográfico de esto animales, que se están convirtiendo, en un problema gravísimo. (O)