Fundación tras la pista de familiares que abandonan ancianos

0
323
Varios adultos mayores son abandonados en la ciudad

La Fundación Shun-Go, se ocupa de casos de adultos mayores abandonados. Muchos de ellos tienen familiares que sí están en posibilidades de hacerse cargo de ellos.

Shun-Go es una fundación sin fines de lucro que, desde hace más de un año ayuda a las personas de escasos recursos económicos. En ese trajinar diario de sus integrantes conocieron los duros casos de adultos mayores abandonados por sus familiares.

Es el caso de J. M. V., de 75 años, quien al llegar al Hospital General de Latacunga en condiciones lamentables, se contactó a sus familiares que no respondieron por él.

“Dicen que en su juventud no fue un buen padre, pero no es razón para abandonar a su progenitor”, dijo Estefania Quishpe, líder de la fundación, quien anunció seguiría un proceso legal para que los hijos del anciano se hagan cargo de él.

Sin embargo, el anuncio público hizo que los cuatro hijos del adulto mayor, aparezcan. Se reunieron con el abogado de Shun-Go, Eduardo Vargas, con quien llegaron a un acuerdo: Los cuatro hermanos se comprometieron a pagar un sitio donde su Padre reciba los cuidados que requiere una persona de su edad y en sus condiciones; pues posee cinco enfermedades, algunas de ellas catastróficas.

Antes de llegar al Hospital el anciano se dedicaba al reciclaje para sobrevivir, vivía en un cuarto que una vecina le prestaba. Había sufrido accidentes que lesionaron sus piernas. Ahora sus hijos están al tanto de la situación, “ya no será necesario llevar a cabo la demanda”, aseguró el abogado.

Sin embargo, siguen apareciendo nuevos casos, como el de otro adulto mayor, que vive en una casa hecha de cartón. En su juventud fue albañil, pero ahora por su edad ya no lo contratan para los trabajos.

Tiene hijos, entre ellos una hija que lo habría expulsado de su hogar. La idea de Shun-Go era conseguir presupuesto con autogestión para construir una pequeña casa donde el anciano pueda vivir de manera digna, sin embargo, él no planea aceptar la ayuda debido a su temor de ser expulsado nuevamente, pues el terreno en que se alberga ya no es de su propiedad, es de sus hijos.

Eduardo Vargas comentó que casos como estos no deben darse, actualmente se recepta toda la información del caso para iniciar un proceso legal, en contra de quienes abandonaron al adulto mayor en total estado de indefensión.