Estamos viviendo un hecho que jamás pensamos que iba a suceder. Se paraliza el mundo por el covid-19.  Muchos se preguntan, ¿qué podemos hacer ante esta situación?  La respuesta es que, tenemos que cuidarnos para estar sanos y no contagiarnos, simplemente, no debemos salir de casa.

Claro está que para la compra de víveres y medicinas puede salir una persona por familia y así evitamos aglomeraciones.  Esto ha sido tomado a bien por la mayoría de los ecuatorianos. Pero no todas las personas han actuado con responsabilidad, muchos han ido en contra de la ley y las reglas, han salido a las calles, han hecho reuniones y eso es EGOÍSMO, es no pensar en el prójimo.

La GENEROSIDAD EN CASA se puede dar con una palabra de aliento, ayudando a arreglar las cosas que se han dejado pospuestas, hacer tareas con los niños,  pero todo esto con buen ánimo y sin desfallecer.

Si es doloroso para los que estamos en casa, pensemos en la gente de los hospitales, cárceles, orfanatos, ancianatos, la gente de la calle, y agradezcamos a nuestro Padre Dios por lo que tenemos.

Ecuador -por su situación geográfica- posee una cualidad muy grande y es que al estar en la mitad del mundo puede tener durante todo el año variedad de frutas y legumbres, al igual que carnes, huevos, lácteos, una situación con la que no cuentan otros países del mundo.

Aquí los que tienen horarios fuertes de trabajo son las plantas de producción, y los médicos y enfermeras que se han puesto la camiseta de su vocación para sacar al país adelante.

Pero creo que otros héroes son las personas responsables que se han quedado en casa cumpliendo la ley, y no son egoístas, no salen a comprar todo lo que pueden para abastecerse en demasía y más bien lo han hecho con prudencia.

Si somos pacientes saldremos victoriosos de esta pandemia. No nos dejemos vencer por el miedo y la angustia.  El deporte, la lectura, la oración son fuertes armas para no desesperarnos.

Si un miembro de familia se desespera, hace que el resto de la familia se contagie de la misma desesperación. No nos dejemos. Sí podemos.

Somos un solo puño, LA SALUD VALE MÁS QUE CUALQUIER COSA EN EL UNIVERSO.(O)