El amotinamiento que segó la vida de 19 personas privadas de la libertad; convirtió el interior del CPL en una “zona de guerra”.

Aún no se cuantifican los daños. Se trabaja en una evaluación para saber a cuánto asciende el monto de destrucción. Lo que sí se sabe es que se rompieron vidrios, puertas, scaners, mesas, sillas, colchones; fueron horas de verdadera rebelión.

Oswaldo Coronel, gobernador de Cotopaxi, reconoció que al interior del Centro de Privación de Libertad (CPL) Cotopaxi Nº 1, era “una zona de guerra”. El control no se pudo retomar de un día a otro.

Hubo evidentes contradicciones que denotaron la falta de coordinación y la no comunicación de la realidad. La noche del miércoles 21 de junio, cuando se realizó el amotinamiento.

Fernando León, coordinador de la seguridad de los centros penitenciarios de Ecuador, negó a los medios locales y nacionales que existen fallecidos en el amotinamiento. Las autoridades locales, guardaban silencio.

Sin embargo, esa misma noche el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI), informó a través de un comunicado de prensa que se trataba de 10 internos fallecidos.

El jueves 23 de julio, centenares de efectivos policiales apoyados con contingente militar patrullaron las cercanías del CPL, para capturar a un número impreciso de fugados.

Nadie decía cuántos fueron los que aprovecharon el trajín del amotinamiento para escaparse. Lo cierto es que, la mayoría se refugió en la parroquia Guaytacama, el sector El Chasqui y el cantón Saquisilí.

El alcalde de Saquisilí, Javier Velásquez, lamentaba que en aquel momento no tenía acceso a comunicarse con el Gobernador ni sus representantes. En aquella circunstancia era complicado coordinar acciones. Vio lo vulnerable que es su cantón debido a la cercanía con la cárcel.

Para la tarde ya pudo reunirse con el presidente Guillermo Lasso, en una visita obligada a Latacunga, debido a la situación del centro penitenciario.

El Primer Mandatario del país, ofreció una rueda de prensa a las 15:00 del mismo jueves, pero esta se dio, recién a las 18:00. Tras preferencia para los medios nacionales al momento de realizar inquietudes, se dio pasó a un periodista local; preguntó sobre la propuesta de convertir al CPL Cotopaxi en regional, cuestionó que en todos los años que creación del centro, los productos se siguen trayendo de otras provincias y no se consume de Cotopaxi, “de aquí no se compra ni un pan”, dijo el periodista.

Lasso reconoció que no se genera movimiento económico con respecto a la compra, “son errores imperdonables”, aseguró que los corregirá. No se explicó cómo ni cuándo.

Lo cierto es que, por el momento la población de Latacunga y Cotopaxi se mantiene en zozobra.  A la espera de acciones que de verdad logren mantener la calma en el centro penitenciario.

“Hay la voluntad política para empezar con procesos de repatriación, para nadie es un secreto que, con la llegada de representantes de carteles de droga de otros países, la situación se descontroló en el Ecuador, ojalá sea verdad que se tomen acciones rápidas”, dijo Mary Guijarro, socióloga.