La mañana de ayer Richard Carapaz volvía a dar una enorme satisfacción a los aficionados del ciclismo y a todos los ecuatorianos. En duelo histórico con Primoz Roglic en la etapa 8 de la Vuelta a España que comprendió un recorrido de 164 kilómetros, demostró sus condiciones físicas extraordinarias y un espíritu de lucha impresionante.

El periodismo deportivo internacional de Latinoamérica da cuenta  la gran hazaña que ha realizado y lo apoya con decisión, lo que causa enorme satisfacción entre los espectadores que asisten a cada tramo de esta prueba con gran ilusión.

En medio del caos causado por la pandemia a todo nivel, los triunfos de Carapaz son como un bálsamo que disipa los oscuros nubarrones de las preocupaciones nacionales. Seguiremos expectantes la Vuelta a España, una carga de energía positiva tan necesaria en estas épocas de reconstrucción nacional. (O)