El 2021 pasará a la historia, como el de la gran cruzada por la salud. Hace un año el asombro, la incredulidad y la impotencia invadían a la población nacional que no encontraba una salida a la crisis sanitaria, quién diría que un año después a estas fechas Ecuador se encuentra a pocos días de conseguir la ansiada inmunidad de rebaño.
Todo cambió de repente, la impecable gestión para conseguir vacunas en un complicado contexto internacional permitió el arribo de las dosis necesarias para inmunizar a una población agotada por el maltrato de gestiones anteriores. La gran cruzada nacional de la vacunación llegó y sigue llegando a TODOS, sin excepción, y esto es algo realmente positivo, porque es un indicativo de que nuestro país tiene esperanza de mejores días.
Este esfuerzo del gobierno no puede ser opacado, porque ahora Ecuador ha marcado una gran diferencia con relación a nuestros vecinos Latinoamericanos, incluso se sabe que muchas personas tratan de cruzar las fronteras terrestres para lograr su inmunización.
 El reto que comienza es el de reactivación económica, un tema de enorme complejidad y que requerirá de la competencia de todos los sectores. Por más buenas ideas que tenga el gobierno, no podrán cambiar las cosas si no se deponen actitudes radicales  y egoístas. Esta segunda cruzada es de todos.