Sin duda que la perdida de la presidencia del MICC por parte del candidato de Iza es un duro golpe, pues lo deja fuera del juego, este personaje pensó que apoyando al correato iba a cambiar su vida, pero vaya que si lo hizo, pero al revés,  al dejar de lado a Yaku se ganó los peores enemigos y junto con ellos la desunión del movimiento indígena, para muestra un botón, fue la manifestación que pretendió realizar en octubre  del 2021 y que fue un rotundo fracaso, pues a la misma no se le sumo, ni siquiera un barrio completo. 

Perder las presidencia del MICC con más de cien botos, es un claro reflejo del rechazo a este personaje, quien pensó que con su prepotencia iba a ser la reencarnación de Atahualpa, pero no fue así, el éxito de la manifestación de octubre del 2019, se debió a la tormenta perfecta, que se formó en aquella ocasión, más no a que ese personaje era un superhéroe de Marvel, como así también lo creyó el recordado líder Vargas, que fue a decir en otro país que era el hombre más importante del Ecuador.  

La actual dirigencia del Movimiento Indígena de Cotopaxi, representa a la nueva generación de líderes que son una opción válida para relevar a los ponchos dorados, que se acostumbraron a manejar la dirigencia indígena, viéndola como un fabuloso negocio, pues para nadie es secreto como se han enriquecido en las diferentes funciones en las que se han desempeñado y también en los repetidos amarres y chantajes en los que se encuentran involucrados.  (O)