Sin duda la concesión  a manos privadas del  Aeropuerto Cotopaxi, sería un paso definitivo para que el mismo comience a funcionar de manera efectiva. En la actualidad vivimos del egoísmo y los cuestionamientos capitalinos, que a punto de chantaje no han permitido que arranque como debería.  

Ya es hora de librarse de esas ataduras que no permiten dar un paso al frente. En la actualidad el funcionamiento de semejante infraestructura, sirve para atender a una sola aerolínea, que hace vuelos chárteres dos veces por semana, una subutilización que no solamente es injusta, sino que no ha permitido que toda la zona del centro del país se desarrolle. 

Recordemos que cuando funcionaba de la mejor manera en el aeropuerto local, la aerolínea Cargolux y otras,  Quipor buscó la manera de captar estas frecuencias, haciendo hasta lo imposible, causando un gran daño. Esta terminal continuamente ha sido víctima de ese individualismo capitalino que, de cualquier manera, a cualquier precio, la quiere hundir, no la dejan avanzar, no dejan que la sierra centro se descentralice.

Pero ese egoísmo solamente los ha llevado a tener problemas, no han dejado que las instituciones se descentralicen y hoy que ya no hay plata, Quito tiene el desempleo más grande del país, recordemos que el 80% de la burocracia se encuentra en esta ciudad y según algunos indicadores es una de las urbes más atrasadas y sin servicios del Ecuador. Si se logra concesionar este terminal aérea, se superarían todos los males que han impedido su desarrollo, a pesar de ser uno de los mejores aeropuertos del país por sus condiciones geográficas y técnicas. (O)