A diario se registra una mortalidad del 10, al 20 % de las aves, muchas sobrevivieron comiendo maíz, pero existe una baja en la calidad del huevo y el pollo. Entre más pasaban los días de paro más grave era la situación.  

Adán Benitez, productor avícola, manifestó que por la falta de alimento para las gallinas tienen un alto índice de mortalidad, para calmar un poco el hambre les hidrataban, los camiones no podían movilizarse, por las pérdidas generadas una parte de los negocias podrían ser cerradas y dejar desempleados a una parte de los colaboradores de las empresas. 

Indicó que la granja avícola de su propiedad alrededor de 20 personas perdieron sus puestos de trabajo, es decir, el 50 % del personal, lo que les preocupa porque es el único sustento que tienen los trabajadores para llevar el alimento a sus viviendas. 

Explicó que les ha costado levantar sus trabajos siendo un esfuerzo en muchos de los casos familiar, ahora que han podido movilizar las materias primas para alimentar a los animales, y para recuperarse deberán pedir créditos en los bancos para volver a invertir pero con la baja en la producción los bancos no les van ayudar. 

Dijo que era imposible comprar maíz a los productores locales porque no podían vender los huevos que producen en las granjas, lo que les preocupaba.