• Un grito desesperado de todos los ecuatorianos es que, se pueda flexibilizar la legislación laboral para que, se generen fuentes de empleo en el país, los últimos acontecimientos en los que, hubo miles de aspirantes por pocos cargos en el municipio de Quito, demostró el verdadero cuadro de desesperación que vive la Nación en la actualidad.Algo similar está ocurriendo con el llamado de la policía para aspirantes a oficiales especialistas, personas con títulos de tercer y cuarto nivel, para acceder a ser oficiales, nada más y nada menos, que hay cerca de 100 mil aspirantes, una cifra récord, que demuestra la desesperación que tienen los profesionales del país, especialmente jóvenes graduados de la universidad que no encuentran donde trabajar.  Si no reacciona el gobierno de manera inmediata, el tema migratorio seguirá creciendo incontenible, con tristeza se puede ver que, el único panorama visible que tiene la gente, es el de cruzar mojados, o de la manera que sea, hacia otros destinos, sin importar que se queden hipotecadas sus familias, o que mueran en el intento, lo cierto es que algo hay que hacer para no ver sufrir de hambre a sus familias.  Es tan rígida y fuera de contexto la legislación actual, que es imposible que algún inversionista , se interese en nuestro país, quién quiere en este país, tener un empleado por más de 10 años, si sabe que detrás viene el fantasma de la jubilación patronal, Dios nos libre de que llegue a tener más de 20 años de labores, el patrono y sus generaciones se quedar comprometidas de por vida con ese trabajador, nada más absurdo, luego de haber pagado toda la vida las aportaciones del IESS y luego seguir con más obligaciones.  Antes esta absurda realidad, quién va a meter el hombro para que ese país progrese, sin duda que esta absurda realidad es una gran zancadilla, para dar un paso hacia el frente.