El ciclista previo a cumplir su aventura realiza el reconocimiento de la ruta en El Venado. Foto: R.S./La Gaceta

El ciclista Darwin Miranda después de haber cumplido el descenso desde la cumbre del Cotopaxi; hoy apunta su mirada al tercer nevado más alto de Ecuador el Cayambe.

Este volcán tiene una altitud de aproximadamente 5790 m sobre el nivel del mar. “Guadaña” como lo llaman sus amigos practica el Downhill y al ser una modalidad que implica el descenso por la montaña o cerro decide hacerlo a lo extremo.
“Es uno de los nevados más duros” considera el deportista. La razón es que el terreno es un poco más de grietas y debe examinarlo de mejor manera.
Por ello que para este tipo de ruta programó cinco salidas actualmente va por la tercera, “primero subí a pie a la cumbre, la segunda avance con la bicicleta hasta una cierta parte un poco más complicada y la tercera coroné hasta los 5400”, considera que es la parte más técnica y difícil que se puede realizar, pero necesita hacer dos salidas más para determinar las partes más peligrosas.
Dice es una montaña nueva para él, pues el Cotopaxi lo conocía desde muchos años atrás.
Para lograr esta proeza utilizará la misma bicicleta que manejó en su primer reto, la cual tiene los mismos adaptes y neumáticos además, de sacar los permisos respectivos debe contar con un plan de contingencia, un plan de evacuación y rescate. Tiene previsto bajar desde los 5790 (cumbre) hasta los 4000 mil metros en un tiempo estimado de 20 minutos.
Aún no tiene una fecha estimada de cuándo realizará esta hazaña porque “es una temporada de montaña baja incluso su clima no favorece y existe tormentas, deshielo y hendiduras” comentó.
Pese a ser una disciplina deportiva tiene poco interés por las autoridades, a decir de Miranda no ha recibido ningún apoyo; piensa que debe ser por el proceso de transición. Lo que sí ha tenido soporte muy grande son de empresas privadas.
Este nuevo proyecto considera que es muy costoso que pasa de los límites de su bolsillo. Por el hecho de ser cuatro horas de distancia y con ello movilizar a su equipo de 15 personas que estarán distribuidos en el refugio y en la señalización, entre otros.
Para él hacer este tipo de actividad significa más allá de un sueño cumplido “quiero mostrar a las personas y a mí mismo que lo puedo lograr y porque no las nuevas generaciones”.
El competidor de varios campeonatos de ciclismo de montaña en el Ecuador, piensa que el Downhill en la ciudad y provincia está “muerto” por las malas organizaciones que no supieron como incentivar el ciclismo en la juventud. Reflexiona ser uno de los últimos personajes de esta disciplina “se debe estimular más esta parte para brindar la mano y dejar el legado a las personas que me anteceden”. En esta misma línea, Miranda este lunes saldrá a Estados Unidos a una competencia.
Su objetivo final para este año es el Chimborazo. Mediante este tipo de retos muestra al Ecuador en el mundo entero.
Pero esto no queda ahí pues su sueño mayor es descender del nevado Ojos del Salado y del Aconcagua estas dos cordilleras tienen cerca de 7 mil metros en Chile y Argentina.
En dichos países lo denominan Mountain Eike “un terreno muy diferente y el peligro es extremo”, finalizó. (I)