Monseñor Giovanni Paz, obispo de Latacunga FOTO M.S. LA GACETA

El Obispo anunció que llegarán las religiosas de las Hijas de Cristo Rey de Colombia a Saquisilí, de igual forma las Misioneras Lauritas, que ya trabajaron en Latacunga y las religiosas Dominicas, que piensan construir un monasterio en San Pablo Tandanacui.

“He visto varias necesidades en Cotopaxi y una de ellas es la  espiritual y dentro de ello está la presencia de nuevas comunidades religiosas en las Diócesis”,  informó Mons. Giovanni Paz Hurtado.

Acotó que una comunidad religiosa de las Hijas de Cristo Rey de Colombia llegará a Saquisilí y es por ello que en días anteriores, ya se empezó con la reconstrucción de su vivienda. Con ellas llegarán personas de Perú y Argentina.

De igual forma, el Obispo consideró importante la presencia de las Misioneras Lauritas,  quienes durante muchos años han trabajado en  las comunidades indígenas. “Lastimosamente”, dijo, que en la comunidad de Planchaloma en Toacaso ha habido dificultades respecto a su morada y se ha mantenido el diálogo con la hermana Inés Zambrano, quien hoy es la madre general de dicha comunidad.

“Es una riqueza para el Ecuador y una gran responsabilidad” dijo el Obispo y comentó que con las Lauritas se llegó a convenir, que regresen a vivir en Latacunga en la casa Nazareth.

Al ser Mons. Giovanni Paz, miembro de la comisión de culturas a nivel nacional de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, hace unos días asistió a un curso de formación en Baños y su objetivo es que el próximo se lo haga en este cantón. “Se dará una mayor presencia hacia el mundo indígena en la casa Nazareth”, puntualizó.

Del mismo modo, comunicó  la presencia de la comunidad de religiosas Dominicas, quienes tienen claustros en el país: uno en Quito, Riobamba e Ibarra y se piensa construir un próximo monasterio en San Pablo Tandanacui, centro de formación de la Diócesis, que cuenta con un espacio que se lo puede ceder a las hermanas, para que puedan construir su monasterio de formación a nivel nacional y regional.

“La oración siempre es el primer paso para la acción y entre quienes colaboran en la acción pastoral, están en los monasterios”, expresó.

Con este sería el tercer monasterio que exista en Cotopaxi. Uno de ellos es de los padres Cistercienses en Salcedo, de igual manera de las hermanas de la Visitación en El Niágara.

Para esto ya se dieron los primeros pasos y se dirigió una carta al general de la orden que está en Francia, contando con el deseo de que se haga presencia de la obra en este territorio. “Confío en Dios para que esto a lo largo del tiempo se haga realidad y que Latacunga siga creciendo, tanto en espiritualidad como en acción misionera y evangelizadora”. (I)

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