Cada Historia viene acompañada de una fotografía del supuesto autor. (Foto tomada de la red social).

Hace menos de un mes, se creó una Fan Page en una red social, cuyo administrador cuenta cómo se volvió asesino en serie. Las imágenes que suben podrían pertenecer a un Centro de Rehabilitación Social.

La fecha de creación de la página, se registra el 24 de julio del 2019, ésta tiene el nombre afín al Centro de Rehabilitación Social que se levanta en los límites de Latacunga con Saquisilí. Desde su fecha de creación se cuentan historias que desde la óptica de profesionales, podrían ser reales, con fotos de personas que llevan trajes anaranjados, cuyos rostros están cubiertos, para resguardar su identidad.

Las narraciones tocan, las más delicadas fibras de los lectores, por la crudeza y detalles con los que se cuenta cada asesinato.

‘Max’ narra que mató seis mujeres, todas madres que tenían afición por el alcohol, lo hizo porque le recordaron a su madre, quien abusaba del licor y lo descuidó, al punto de permitir que, desde los siete años, los amigos con los que se emborrachaba abusaran de él.

El tormento de ‘Max’ se extendió durante cinco años, cuando no aguantó más su realidad, huyó a las calles. Ahí, a los 16 años, cometió su primer crimen;  asesinó a una  madre alcohólica con su hijo en brazos. El asesino sintió que le hacía un “favor” a la criatura, al “liberarla de su madre alcohólica”. Relata con absoluto placer cómo la vio morir mientras la estrangulaba sin piedad.

“Los asesinos en serie, tienen traumas infantiles que nunca sanaron, escogen a sus víctimas con características  similares a la persona que los atormentaron durante su niñez, en su imaginario no matan a un desconocido, matan al causante de su dolor”, explicó Josué Herrera, psicólogo.

Herrera revisó las historias de esta red social, desde su punto de vista profesional podrían ser auténticas, dada la crudeza con la que se cuentan hechos que, a una persona psicológicamente saludable, le resulta espeluznantes.

Sin embargo, la autenticidad de la página, no se puede comprobar, debido a que en el CRS – C existen inhibidores de señal, además existe prohibición para ingresar o utilizar celulares dentro del centro.

“Se sabe que existen puntos ciegos donde sí se localiza señal, según mis excompañeras”, contó Irene M., quien cumplió su condena en el CRS – C hace pocos meses.

Riesgos del acceso a la página

El profesional de la Psicología la presencia de este tipo de páginas en las redes sociales, representa un peligro para los menores de edad, “si leemos con atención, los traumas no han sido sanados, las historias se cuentan sin remordimientos, esto puede dar un mensaje de normalización de los asesinatos”, explicó.  Al mismo tiempo llamó a los padres de familia a controlar los contenidos que sus hijos revisan en la web.

A la par, aconsejó a los padres y personas responsables de la crianza de los menores, a concientizar sobre el daño que provoca en los seres humanos vivir en hogares donde no se ocupan de ellos, o se abusa del consumo de licor. (I)