Supuestamente hoy llegarían al país los 2.000 millones de dólares del acuerdo entre el FMI y el gobierno ecuatoriano, éste sería el primer desembolso de 6.500 millones, un enorme respiro que esperamos para que entre circulante al país y se pueda mover la golpeada economía que no da más.  

Sería bueno que estos recursos no vayan directito al obeso aparato burocrático que se come y consume todo, son muchas las empresas que esperamos, que el gobierno cumpla con las obligaciones que nos adeudan, desde hace casi dos años en nuestro caso, y mucho más en otros. 

El país necesita mover dinero para generar fuentes de trabajo, el desempleo está carcomiendo la economía familiar, según un informe del Banco Central el consumo de los hogares cayó en 1.341 millones.  

Existe una caída del 12,4% en la economía local, la peor registrada en la historia; importaciones, exportaciones, formación fruto de capital fijo, el consumo de hogares y el gasto público, todo ha caído por encima del 10%, incluso, hasta más del 20% en el transcurso del año.  

Algo sin precedentes que muestra claramente la inmanejable situación económica que vivimos y que necesita de manera urgente una inyección de recursos como los que vienen, para nivelar en algo esta compleja situación, que en gran parte se debe al despilfarro del famoso socialismo del siglo XXI.(O)