La actitud inhumana de Maduro al bloquear los puentes de ingreso a su país, con enormes contenedores, para que no pase de ninguna manera la ayuda humanitaria, es reflejo de la descomposición y barbarie en la que se desarrolla su dictadura.
Nadie entiende cómo no se permite que ingrese la ayuda humanitaria, sabiendo por las circunstancias tan difíciles que está pasando la gente en dicho país, los venezolanos mueren de hambre todos los días o por cualquier enfermedad porque no hay ni medicamentos ni insumos médicos.
Sin duda que ya es hora de que los organismos internacionales actúen, esta situación no puede continuar un solo día más, no pueden continuar estas manifestaciones de violencia social, no puede seguir la comunidad internacional, viendo impávida las desgarradoras imágenes de uno de los éxodos más grandes que han habido en América, miles de personas caminando por las carreteras de Sudamérica, porque no tienen dinero, ni siquiera para subir a un transporte.
Es hora que estos actos de inclemencia se terminen, no pueden vivir más de treinta millones de personas a expensas o la voluntad de unos cuatro cretinos que lo quieren manejar todo, usurpando la voluntad popular, su dignidad y el dinero del pueblo como si se tratara de su propia hacienda, en épocas de esclavitud.(O)