Las cifras de la deuda del Estado con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social son escalofriantes; según la institución ésta bordearía los 7.381 millones de dólares.

Se conoce que el IESS tiene gastos mensuales de 168 millones de dólares; pero sus ingresos no superan los 114 millones de dólares, es una cuestión de matemáticas simples, el faltante se estaba cubriendo con los ahorros de la institución; pero estos ahorros no son eternos y en este mes concluirían.

Qué hacer frente a la cruda realidad, entendiendo que el IESS es un órgano vital para el desarrollo y sustento del país. Según los entendidos en la materia se requiere que el Estado le pague mínimo 400 millones de dólares para lograr terminar tablas el 2021.

Pero lo cierto es que el gobierno de Guillermo Lassorecibió la administración con una necesidad de financiamiento de 8.000 millones de dólares y atrasos por un monto de 2.700 millones de dólares. An esta crisis económica se espera un pronunciamiento oficial en busca de una salida vialble.

Así las cosas, la genialidad de un economista que gobernó el país por un década, creyendo que los ahorros del IESS eran infinitos atacó el corazón mismo de la institución para tapar los huecos fiscales que se iban creando por su despilfarro cuando terminó la bonanza petrolera. (O)