La Ley constitutiva del IESS, que regula las actividades, prestaciones y servicios de la seguridad social en el Ecuador requiere una profunda e integral reforma –yo diría necesita de una nueva Ley de Seguridad Social-, reforma o nueva ley que posibilite y conduzca a una real transformación y modernización en su estructura orgánica-administrativa y financiamiento, en base a estudios actuariales que permitan a sus usuarios gozar de prestaciones y servicios de calidad.
Lo primero que planteo como alternativa en estos duros momentos que vive el IESS, es conseguir que las autoridades del Estado, Presidente de la Republica y Ministro de Finanzas, Asamblea Nacional, Organismos de Control (Contraloría General del Estado y Superintendencia de Bancos) respeten y hagan respetar la Constitución de la Republica, y en general el ordenamiento jurídico que determina que el IESS es una entidad autónoma y que sus dineros son distintos de los del fisco, y por tanto, que estos dineros sean invertidos en los mejores términos de seguridad, rendimiento y liquidez. Es obvio suponer que el Estado cumpla con el pago de la abultada deuda que mantiene con el IESS y que además, cancele puntualmente sus obligaciones económicas con la seguridad social.
Lo segundo e inmediato es emprender de manera urgente en una reforma administrativa, que debería comenzar por revisar la necesidad de mantener casi 40.000 empleados a nivel nacional y con ello lograr eficiencia y eficacia en los procesos de concesión de prestaciones y servicios, que ´por mandato de la Constitución y la Ley de Seguridad Social, debe entregar el IESS a sus afiliados, jubilados y beneficiarios.
Lo tercero e inmediato es mejorar los sistemas de recaudación y buscar fórmulas de reducir al máximo la altísima mora patronal, lo que lograría capitalizar los dineros de la seguridad social administrados por el Banco del IESS que le permitiría a esta entidad efectuar inversiones productivas seguras a mediano y largo plazo, cuyos resultados permitan pagar puntualmente las prestaciones económicas a los actuales y futuros beneficiarios.
El cuarto planeamiento tiene que ver con la necesidad de contar con estudios actuariales completos que permitan establecer la verdadera situación del fondo de pensiones y del de Salud y en consecuencia establecer o definir acciones inmediatas a efectuarse para enfrentar el desfinanciamiento de estos dos fondos, tanto por el constante retiro de fondos capitalizados del Banco para cubrir el pago de pensiones o la atención en salud de los afiliados, sin recibir la contribución del Estado que por mandato constitucional y de ley tiene para con el IESS.
El quinto planteamiento tiene que ver con la reforma urgente de la Ley del Banco del IESS y puntualmente a la presencia del Ministro de Finanzas en el Directorio del Banco, hecho consumado en la Asamblea Nacional en el gobierno de los 10 años y que viola la autonomía institucional. Esta reforma provocaría que el Banco pueda autónomamente dinamizar sus inversiones según convenga al mejor interés de los dueños de banco –los afiliados y jubilados-
El sexto planteamiento tiene que ver con el actual financiamiento global de las prestaciones, lo que ha provocado que el IESS destine dineros de otras prestaciones para cubrir aquellas deficitarias, como es el caso de los seguros de enfermedad y maternidad (salud). Bajo este mecanismo se manejan los seguros deficitarios sosteniéndolos con las reservas de los seguros de capitalización, lo que trae como resultado el desfinanciamiento que sufre actualmente el IESS
El IESS pese a la crisis que vive actualmente por los motivos expuestos, la injerencia política de los gobiernos de turno y una ausencia de especialistas en su administración, ha logrado sobrevivir y pagar puntualmente sus obligaciones prestacionales económicas, ha colaborado con sus dineros en dinamizar la economía del país a través de inversiones productivas y ha tratado de mantener al máximo sus inversiones financieras en el mercado bursátil, ha logrado redistribuir la renta a través de los préstamos para vivienda, quirografarios y prendarios. Sin embargo de lo que está pasando esta noble institución es pertinente difundir las bondades del sistema de seguridad social ecuatoriano, que hace énfasis en principios como el de solidaridad y redistribución de ingresos, frente a los individualistas que buscan el lucro y ganancia manejados por el sector privado,
La renuncia del Presidente del Consejo Directivo nos deja un S.O.S. existen intereses individuales y de grupo en la representación de afiliados activos y pasivos, así como en la representación de los empleadores, que le vuelve al IESS –al decir del Eco. Cepeda Presidente renunciante- en ingobernable. Resta señalar la recomendación que hace en su renuncia en la parte final, hay la necesidad de que el IESS sea intervenido, como sucedió hace 22 años en el gobierno de Gustavo Noboa Bejarano. Los síntomas de deterioro del noble Instituto son similares. (O)