Una de las instituciones con abundante liquidez del país, no podía pasar inadvertida para el apetito asesino de   La Gran “Organización Criminal” que desangra la Nación desde hace más de una década. El índice de libertad política de Bélgica ranquea 1/7, es decir, el más alto grado de libertad, lástima que cierto personaje abuse de esta prerrogativa para “paradójicamente” -desde su suelo- incesantemente atentar contra la libertad de expresión mediante la “manipulación de la verdad”, para lo cual y en disponibilidad de tantos miles de millones de dólares “mal habidos”, usa fondos para contratar verdaderos “sicarios de la verdad” , grupo de fanáticos (pagados) que corrompen la verdad a través de todos los medios digitales. La irracionalidad de estas mafias que han lucrado de “los muertos” es demencial y estúpida, porque “al menos” no debieron literalmente asesinar a “la gallina de los huevos de oro” para posteriormente seguir desplumándola y delinquiendo suave nomás …. ¿A qué imbécil se le ocurriría tapar el pozo que calma su sed? Merecen transcribirse las palabras del Gerente del Biess para denotar la extrema gravedad que HOY atraviesa el IESS, actualmente paciente intubado con pronóstico reservado:

“…según Vinicio Troncoso, gerente de esa entidad, de los USD 20 341 millones en activos que tiene la seguridad social, solo USD 474 millones están líquidos. El resto está invertido en instrumentos como bonos del Estado, préstamos para afiliados y papeles del mercado de valores y otros papeles que no son fáciles de hacer líquidos. De ahí que el ente cuenta con recursos en efectivo para atender las necesidades de los afiliados y jubilados por alrededor de cuatro meses o menos…”. (Diario “El Comercio” 18 mayo del 2020. https://www.elcomercio.com/actualidad/biess-problemas-liquidez-iess-emergencia.html.).

El cabecilla de la “Estructura Criminal Corporativa” -en palabras de la perito Alexandra Mantilla- tuvo la atroz y cínica audacia de promover el no pago del aporte estatal obligatorio del 40% para las pensiones jubilares y la osadía de aseverar que el IESS tenía superávit. Con diabólica entonación afirmaba que aquello no pondría en riesgo el pago de las pensiones a futuro. Lastimosamente su patético y perverso deseo se cristalizó gracias al voto mayoritario de sus famosos acólitos en la Asamblea. ¿Qué deberíamos actualmente hacer con estos amiguis que votaron a favor del holocausto? Recordemos los nombres de los muy “ilustres” por Cotopaxi, para nuevamente abundar en agradecimientos: Ramiro Vela, Rocío Albán y Gilberto Guamangate. (O)