El otro día circulábamos por San Buenaventura, al coger la vía a Aláquez, al final del aeropuerto, nos topamos con una imagen muy extraña para la urbe, una gran cantidad de personas en plena curva, alzando las manos para despedirse de sus familiares, que estaban viajando a México en los chárters, que vuelan dos veces por semana desde nuestra ciudad. 

Estos vuelos le están dando vida al Aeropuerto Cotopaxi; sin embargo, da mucha pena ver que los mismos, están llenos de migrantes que tratan de llegar a Estados Unidos, pasando la frontera mexicana, arriesgando sus vidas. Son muchos los paisanos que han muerto en el camino, este es un capítulo lamentable, pero que ha ido aumentando por la difícil situación económica del país, complicado con el tema de la pandemia.

Estas imágenes de dolor, al despedirse de sus seres queridos, se están volviendo parte de la cotidianidad de esta ciudad, como lo decíamos, escenas desconocidas en el medio, que ahora se vuelven parte de la cotidianidad.

Sin duda, todos esperamos días mejores con el nuevo presidente del Ecuador, hemos vivido una década de robos inclementes y corrupción, que dan como resultado estas dolorosas y desgarradoras escenas, familias que se dividen para buscar días mejores en el extranjero. Muchos de los valientes que se atreven a buscar suerte en otros países, mueren en el intento, dejando en la orfandad a niños inocentes y partiendo familias enteraras que, en su gran mayoría, quedan a la deriva, esperando que sus seres queridos les manden dinero para poder subsistir en medio de una crisis tan marcada que lastimosamente, divide a los ecuatorianos como al inicio de los años 2000.  (O)