La voluntad de un solo hombre puede cambiar la vida de los que le rodean. Ha llamado la atención y ha merecido el aplauso general la propuesta de Milton Bustillos quien socializa la posibilidad de llevar educación a los niños de la calle.
La realidad de muchos niños es lacerante, se ven obligados a permanecer en las calles mendigando junto a sus progenitores, sin perspectivas de que las cosas cambien para mejorar su condición. La situación económica o migratoria desatan este fenómeno que preocupa a la colectividad.
Esperamos que la iniciativa de este latacungueño cale hondo entre instituciones y ciudadanos; pero lo más importante es que los entes competentes de Educación y protección de la infancia, intervengan y busquen un solución más permanente a esta penosa situación .(O)