El tema delincuencial en el Ecuador se ha convertido en un asunto incontrolable, no existe lugar que se salve de este fenómeno, todo comenzó hace más de una década, cuando el gobierno de entonces se hizo de la vista gorda y permitió que el narco tráfico y el narco guerrilla deambule por el territorio nacional como Juan en su casa, de ser un país de paso de droga, Ecuador se convirtió en un lugar de altísimo consumo de estupefacientes.

Las escuelas, colegios y esquinas de barrio, se convirtieron en el espacio preferido del floreciente negocio del micro tráfico, que, hasta el día de hoy, no deja de crecer, porque recluta todos los días a niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad, por la pobreza y todos los temas que se derivan de la misma, como el maltrato intrafamiliar, femicidios y un sin fin de vicios más que, están destrozando la sociedad ecuatoriana.

Sin duda que el tema de control en las fronteras y los puertos, debe intensificarse, y junto con ello, la vigilancia al narco tráfico, es aquí donde se encuentra el talón de Aquiles de nuestro país, ya es hora de que se tomen medidas más drásticas, como, por ejemplo, encontrar  la figura jurídica que permita el retorno la base de Manta. 

Nadie entiende cómo a pesar de que el correato se robó toda la plata de la reconstrucción de Manabí, su candidato arrasó en esta provincia, fácil, esto solamente obedece al desmedido aporte del narcotráfico a la campaña de aquel aspirante porque, si hubiera ganado, seguramente habría podido ser más próspero su negocio.  

Se necesita de manera urgente una purga de todos estos males, el Ecuador siempre fue conocido como un país de paz, esta es una condición que se espera le devuelva este gobierno.  (O)