Comerciantes informales.

La presencia de comerciantes informales durante los días de ventas más altas del año, produjeron un bajón a los formales.

Aún no existe un catastro real de la cantidad de comerciantes informales que realizan su labor en Latacunga, lo cierto es que, durante la época de Navidad y Año Nuevo, ambas profundamente comerciales, su presencia disminuyó las ventas del sector formal.

Así lo afirmó Silvia Freire, administradora del Centro Comercial Popular “El Salto”, dio a conocer que, desde la segunda semana de diciembre hasta final de año, es la época alta, sin embargo, el comerciante informal le resta impacto a las expectativas.

De acuerdo a Freire estos días se intensificaron los operativos en El Salto, conjuntamente con Comisaría Municipal, Policía e Intendencia se retiró a los informales que se apostaron en la plataforma de la Plaza Rafael Cajiao, y en la que se ubica en las afueras de la Iglesia del mismo sector.

Pese a la ubicación de vallas, un número superior a mil personas, acudieron con sus ventas en ese lugar y en las calles: Amazonas, 2 de Mayo, Antonia Vela, 5 de Junio y Terminal Terrestre. “La mayoría son de Machachi, Ambato, Quito, Pelileo, sólo un pequeño porcentaje son de aquí”, aseguró.

Para la Administradora es vital que los ciudadanos reflexionen de lo que implica comprar cosas en la calle, “es una competencia desleal, el comerciante formal debe pagar impuestos”, comentó mientras recordó que la única manera de inyectar la economía local, es lograr que el capital se quede dentro de la ciudad, eso se consigue comprando a los comerciantes formales y locales.

Con este criterio coincide Fabricio Garzón, presidente de la Cámara de Comercio de Latacunga, quien aconsejó “debemos adquirir nuestros productos”. Comentó que la clave está en lograr que los latacungueños no salgan a otras ciudades o provincias en busca de artículos que se puede encontrar en la ciudad.

Para el Presidente de la Cámara de Comercio, es vital, ser buenos anfitriones, es decir, atender con amabilidad y entusiasmo, para atraer a compradores, consolidando el nombre del latacungueño como un excelente vendedor. (I)