Un pequeño recorderis de lo que escribimos y leímos el lunes pasado sobre el número de partidos y movimientos políticos, los cuales son 269, repartidos  entre partidos y movimientos nacionales, provinciales, cantonales y parroquiales.

Omito los nombres porque no alcanzaría mi columna para escribirlos. Lo cierto es que la definición de Partido o Movimiento Político -que consta en el Art. 308 del Código de la Democracia de nuestro país- dice: “los partidos y movimientos son organizaciones públicas no estatales, que constituyen expresiones de la pluralidad política del pueblo y sustentarán concepciones filosóficas, políticas, ideológicas, incluyentes y no discriminatorias”; a mala hora, en la práctica esto es bla, bla, bla… en la inscripción de  la mayoría de los partidos y movimientos.

En el Ecuador pocos partidos y movimientos toman en cuenta estas concepciones para formarlos, aquí hemos visto que se han conformado para un objetivo personal, con dinero de sus líderes o por enojo entre sus dirigentes.

Recordemos el PCD formado en el gobierno, por las contradicciones entre Don Asaad y Jaime Roldós. El PRIAN de Alvarito para llegar a la Presidencia su líder. CREO igual con dueño, si termina bien las funciones su líder, el partido CREO seguirá vigente, caso contrario, hasta ahí nomás llegamos.

Hay partidos y movimientos que se han mantenido como tales, durante muchos años, se debe a que en su creación hubo liderazgo, ideología, resultados electorales y planes de gobierno; ahí tenemos, en décadas pasadas P. Conservador, P. Liberal, CFP. Otros siguen todavía ‘dando pelea’, como Partido Socialista, Partido Social Cristiano, Izquierda Democrática, Unidad Popular (antes MPD).

CÓMO DISMINUÍMOS LOS PARTIDOS Y MOVIMIENTOS? Nuestro país no es tan grande; entonces por qué tener tantas organizaciones políticas, que son un motivo para la confusión y equivocación a la hora de consignar el voto, la legislación pertinente debe exigir mayores requisitos para su creación y vigencia. Hoy se crean con apenas el 1,5% de afiliados o adherentes del último padrón electoral y dejan de existir por haber obtenido en dos elecciones menos del 4%.  Por qué no, exigir -mínimo- el 10% del número de empadronados para crearlos y así mismo el 10% de votos obtenidos en una elección para su permanencia.

DE LO CONTRARIO, EL CAOS POLÍTICO NUNCA ACABARÁ.