La precaria situación en la que se desenvuelven las cárceles del país, necesita una intervención inmediata del gobierno.
Antes, a pesar de no tener centros como las cárceles de Cotopaxi, La Roca o la de Turi, el tema de convivencia en las penitenciarías, no llegaba a la triste realidad actual en la que casi no hay semana en la que no se presente algún tipo de novedad como, asesinatos, peleas, amotinamientos y muchas cosas más que sin duda obedecen al cansancio de los convictos, por las pésimas circunstancias en las que se encuentran viviendo, con un hacinamiento inhumano en el que les falta todos los servicios básicos, como es el caso de la cárcel de esta ciudad, la que no cuenta ni siquiera con suficiente agua y vive en medio de un terrible problema de salubridad, porque no pueden manejar la basura.
Gran parte del presupuesto que se tenía para manejar esta penitenciaría de máxima seguridad, se ha utilizado solamente para tratar de solucionar en algo el problema de la basura, mientras tanto, no quedan recursos para manejar correctamente a los guías y evitar que ingresen armas, teléfonos; pero sobre todo droga, que es lo que mantiene en zozobra a toda la ciudadanía, porque en cualquier momento podría haber un amotinamiento de grandes proporciones, esta es una bomba de tiempo que si no es desactivada de inmediato podría explotar, salpicándonos las peligrosas esquirlas.(O)