Jorge Proaño, ex director distrital de Salud de Latacunga, con los documentos de respaldo de su gestión.

En el caso de que exista alguna denuncia por presunto mal manejo en el proceso de vacunación,  el ex funcionario acudirá a las instancias que sea citado. “El que nada debe, nada teme” dijo Proaño.

Jorge Proaño, ex director distrital de Salud de Latacunga, dio a conocer al Diario La Gaceta que la renuncia a su cargo obedece a temas de orden personal, profesional y académico, descartó que hayan sido otros motivos y a la vez explicó cómo se realizó la primera fase de vacunación. El ex director estuvo al frente del distrito de salud por alrededor de dos años.

Indicó que la dirección distrital de salud  es responsable de los 14 centros de salud del cantón, no tienen nada que ver en la administración de los hospitales generales o básicos, estas casas de salud tienen su propia administración.

Explicó que  mediante memorándum el 2 de marzo enviaron un documento en el cual se establece el listado de los funcionarios que iban a ser inmunizados y se encontraba el 100% de los funcionarios, sin embargo, desde  la coordinación zonal se emitió un nuevo listado donde se estableció situaciones de vulnerabilidad y área de trabajo.

El 5 de marzo recibieron la primera dotación de vacunas,  288 dosis de las cuales 21 fueron destinadas a personal del hospital de la Base Aérea Cotopaxi (Baco), las mismas que fueron aplicados a las personas que no se habían infectado de COVID, además por grupo de prioridad como son médicos generales, médicos especialistas, licenciadas de laboratorio, entre otros profesionales.  Descartó que se haya desviado las vacunas a otras personas que se encontraban fuera del listado validado.

Dijo que el proceso de vacunación está supervisado por grupos de veedores de parte de la coordinación zonal, quienes verificaron que se cumpla con los protocolos y lineamientos establecidos.  Al final del proceso de vacunación realizaron en el sistema un cuadre  de las dosis aplicadas  con lo que se aseguran que no sean otras personas las beneficiarias.

Hizo un llamado a las autoridades provinciales para que emitan declaraciones responsables. “Con el afán de que eviten alarmar a la ciudadanía, porque los ciudadanos están sensibles ante este tema y la mínima desinformación va a ocasionar a que en las personas se cree la alarma de que algo pasa en las jornadas de vacunación” finalizó Proaño. (I)