La tarde es el horario preferido para practicar calistenia.

La calistenia es un deporte poco conocido, se practica ejerciendo presión sobre el peso del propio cuerpo en una barra. En San Felipe, más 15 jóvenes lo realizan con el objetivo de volverse profesionales.

“Quiero ser el mejor exponente de calistenia en el mundo”, es el más ferviente deseo de Alejandro Charicana, de 17 años, quien practica calistenia desde hace un poco más de un año.

La calistenia es un sistema de entrenamiento que se vale principalmente del peso corporal, sin la necesidad de cargas o resistencias adicionales. Se utiliza una barra para que el deportista desarrolle los músculos de todo su cuerpo, especialmente los brazos.

Alejandro se mostró atraído por este deporte, debido a que no es necesario instrumentos costosos o asistir a un gimnasio para practicarlo. La principal dificultad con la que se topó fue con la ausencia de barras en su barrio San Felipe.

Fue por ello que agrupó a los jóvenes que se vieron atraídos por este deporte para que colaboren con 20 dólares, fue así como juntaron alrededor de 150 dólares y adquirieron una barra que colocaron en el extremo izquierdo del parque de San Felipe, a pocos metros de la Iglesia.

Desde entonces, los chicos se reúnen a practicar juntos, como no tienen un entrenador miran tutoriales en Youtube, la idea es mejorar día a día, para alguna vez tener la oportunidad de vincularse a la Federación Deportiva de Cotopaxi.

Según Diego Lutuala, de 15 años, se necesitan al menos tres años de práctica diaria y constante para ser un experto en este deporte que aún es desconocido por la mayoría de la población.

Cuando los chicos realizan sus piruetas apoyados en la barra y ejerciendo presión sobre su propio cuerpo, son varias las personas que se quedan observando, admirados y con la duda sobre lo que realizan.

“Mi mamá me apoya mucho, sabe que es mejor que esté practicando deporte a que esté con malas compañías tomando o drogándome”, aseguró Lutuala, quien se vinculó al grupo de calistenia de San Felipe, hace seis meses, pero ya domina varias técnicas.

El adolescente lamenta que en Latacunga aún no se haya creado espacios para aquellos que quieren practicar este deporte, sabe que existen otras barras al frente de la Universidad Técnica de Cotopaxi (UTC) y en el barrio La Laguna, “pero no están en las mejores condiciones”, comentó.

Recordó también que la barra que ellos colocaron y en la que practican, también está a punto de caerse, por ello solicitó a las autoridades, fijarse en las pequeñas tribus urbanas que aparecen en distintos espacios y con buenos objetivos. “Sería chévere que nos ayuden colocando otra barra”, solicitó.

“Creo que es una buena manera de invertir el tiempo en algo productivo, que no trae perjuicios a la sociedad y que debe apoyarse”, manifestó Yolanda Corrales, vecina del sector. (I)