El juego de los cocos es una de las actividades que aún sigue siendo costumbre en muchos barrios rurales del Ecuador, varios amigos se reúnen cada semana a practicar este entretenido juego que se asemeja en algo al de las canicas; en el cantón Salcedo la familia Silva en el barrio Rumipamba de la Universidad, mantiene esta tradición de generación en generación, los fines de semana se reúne la familia para juagar este juego que se niega a desaparecer en su hogar.

El juego se trata de dibujar un círculo en el suelo y uno a uno los participantes arrojan sus pesados rulimanes, las bolas de acero de 2 cm de diámetro se encuentran en el centro de la circunferencia, cada jugador tendrá una, dos o más bolas, debe golpear a los cocos de sus contrincantes hasta sacarlos de la bomba y al mismo tiempo de la partida, así lo indica Fernando Tipantasg jugador.

La mecánica del juego consiste en que cada jugador tratará de sacar, con ayuda de la bola de acero, la mayor cantidad de cocos posible que está en la bomba, esto debido a que cuando se saca un coco eso significa puntos a favor del jugador, este juego propio de la época del 70, 80 y 90, viene siendo parte de esta actividad en familia y amigos, la idea es eliminar a todos los contrincantes, pues el que queda “vivo” al último gana la partida.

En ocasiones ya que los cocos tenían un valor, se pagaba algo al que le ganaba el coco para recuperarlo o simplemente perdía su coco, antes era la novedad de ir al estadio a ver jugar los cocos, pero es que los cocos no se juegan en cualquier temporada, sino que juegan en la época de finados, es que no es así nomás que juegan todos los días, sino que son ciertas fechas específicas para la familia y los amigos.

Nadie sabe con certeza de dónde nació el juego de los cocos, lo relacionan con las canicas, para dar inicio al juego, se requiere de un mínimo de cuatro participantes, lo pueden hacer individualmente o en grupos. Entre ellos, durante cada partida se hacen bromas y recuerdan momentos que en otro tiempo les hacía reír y llorar, las frases célebres del juego no están ausentes.

Este juego se practica en al cantón desde hace unos 70 años atrás el primero que empezó fue en el barrio Eloy Alfaro, don Amble Morales hizo que a este juego se integre en la colectividad, de allí los distintos barrios se han sumado para recuperar este juego y lo practican en fiestas y reuniones.

Este juego es considerado un juego sano, se trabaja en la técnica, la mente y la habilidad, utilizan para dejar a un lado la rutina y el estrés, actualmente son 5 personas que participan en un grupo las mismas que se enfrentan a otras 5 personas, el peso de las bolas o cocos no es un limitante el jugador se adapta al peso de las bolas, hay reglas como el pepo largo, la distancia que debe ser pegado entre bola y bola es de 20 cm o puede ser pepo seco es decir que puede llegar directamente al esférico de la bola, el juego abierto se puede jugar entre 15 a 20 personas, no hay límite de integrantes cuando se realiza el campeonato se hace una mesa de 5 personas para que salga un triunfador, en este juego el tiempo no existe, el que saca más cocos es el ganador.