Queremos una ciudad y un cantón que se enrumbe y camine hacia el futuro, una ciudad orgullosa de su historia, de lo que somos, pero interesados en lo que queremos ser, cuidadosos de lo que tenemos. Una ciudad de gestión cultural, social y deportiva para los niños, jóvenes, para la tercera edad, para los jubilados, para la familia, para la mujer. Una ciudad y cantón que se desarrolle en el agro y que lo haga también en la agro-industria de economía familiar. Una ciudad de la cultura, las artes y las buenas costumbres. Una ciudad que sienta orgullo de su coloso el Cotopaxi y no miedo, que viva por siempre con él y junto a él.
Una ciudad con equilibrio ambiental, – en búsqueda de una cultura ambiental-, espacios verdes para disfrutar en familia, canchas deportivas barriales, parques lineales junto a los ríos que cruzan la ciudad y sus parroquias, haciéndoles visibles a propios y extraños. Una Latacunga en donde sus 10 parroquias rurales tengan servicios básicos mínimos, agua potable y alcantarillado, y que mediante asociación y/o gestión consigamos del Gobierno Provincial y central agua para regadío.
Queremos una ciudad que brinde seguridad como elemento clave para la creación de plazas de trabajo, que respete la equidad de género, -con activa participación de la mujer-, en la transformación de la realidad socio-económica de la ciudad y del cantón.
Queremos una Latacunga próspera, en la que sus recursos sean administrados de forma óptima y en función de sus más urgentes necesidades. Una ciudad y un cantón con mantenimiento y ampliación de su red vial.
Queremos una Latacunga que implemente un trabajo conjunto entre su GAD Municipal, los empresarios grandes-medianos y pequeños, conjuntamente con la academia, -esfuerzo ligado-, que se resume en la ciencia y el trabajo planificado, al servicio de la ciudad y del cantón.
Para ello es necesario un nuevo liderazgo que recupere el latacungueñismo tan venido a menos, que nos haga sentir que somos mashcas de origen y corazón, -mashcas de siempre-. En resumen queremos una Latacunga cuyos líderes sociales -sirvan a la gente y no se sirvan de ella- que la lideren con dignidad, responsabilidad y con ética, -ese debe ser- el compromiso de los latacungueños en este difícil momento que vivimos, como fruto y resultado de las desadministraciones de los últimos años.
Dentro de estos temas obviamente habrán otros aspectos de discusión, empezando por la necesidad de una reorganización orgánica-administrativa del Municipio, la revisión de la maraña de ordenanzas a fin de depurarlas, que nos permita tener una administración municipal moderna, que brinde servicios con agilidad, prontitud y oportunidad adaptadas a los requerimientos de la época, con veedurías ciudadanas permanentes (cabildos, comités, asambleas) que vigilen el manejo fundamentalmente económico de los dineros de los latacungueños.(O)

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