Juan Fernando Tovar

La depresión es un trastorno mental que afecta a un gran porcentaje de la población, se estima que en la actualidad alrededor del 4,6 % de la población ecuatoriana presenta algún tipo de trastorno depresivo, mientras que para el año 2050 se espera que el porcentaje ascienda a 22 %. La depresión disminuye la calidad de vida de las personas que la padecen y sus seres queridos, afectando directamente su bienestar integral.
Los trastornos relacionados a depresión se caracterizan por una tristeza profunda y constante, además de una pérdida del deseo de realizar actividades que antes solían resultar placenteras. Sin embargo, existen otras alteraciones a tener en cuenta, como la pérdida significativa de peso, dificultades para mantener la atención, problemas de memoria, entre otras. En niños y adolescentes es frecuente que también se presente irritabilidad, disminución del rendimiento académico y distanciamiento de amigos y familiares.
La depresión puede venir acompañada por síntomas de ansiedad o con consumo de alcohol y drogas, entre los principales síntomas de ansiedad se encuentran la incapacidad para relajarse, la tensión persistente, inquietud, visión catastrófica del futuro, entre otros. Es necesario recordar que la depresión es un factor de riesgo para que se presente el suicidio, por lo que si la persona ha comunicado sus deseos de quitarse la vida o hacerse daño no hay que hacerlos de menos y contactar a un profesional de salud mental (psicólogo o psiquiatra).
Los trastornos depresivos responden en gran medida a los tratamientos actuales disponibles, permitiendo a la persona observar su realidad de una manera distinta, a la vez que se aumenta el estado de ánimo por medio de técnicas psicoterapéuticas y/o el uso de fármacos. Es importante que la persona con depresión se sienta cómoda con los profesionales que le atienden, ya que esto facilita la colaboración del paciente en las distintas fases del tratamiento y permite que la persona se sienta más involucrada dentro del proceso, a la vez que toma decisiones dentro del mismo.
Existen varias causas para que la depresión surja, entre las principales se encuentran experiencias estresantes o traumáticas, distanciamiento de actividades que generan satisfacción, problemas familiares o de pareja, entre otras. En la depresión es común encontrar pensamientos de culpa, inferioridad, crítica hacia uno mismo y el resto, pesimismo e ideas catastróficas sobre el futuro.
Los trastornos afectivos, entre los que se encuentra la depresión, tienen varias formas de tratamiento, sin embargo, las más ocupadas son la psicoterapia y los medicamentos psiquiátricos. En casos de depresión leve, la recomendación es iniciar un proceso de psicoterapia, sin embargo, cuando la depresión es moderada o grave es necesario realizar un tratamiento conjunto con psicología y psiquiatría.
Desde la psicología, los profesionales buscarán modificar pensamientos, emociones y acciones, a la vez que se buscan soluciones a los problemas del diario vivir. La terapia psicológica se basa en la relación entre el psicólogo y el paciente, en la cual la confianza es fundamental, la crítica no se encuentra presente y se motiva constantemente para generar cambios que apuntan a aumentar el bienestar. Adicionalmente se irán programando actividades que puedan reforzar estados de ánimo positivos y sobre los cuales la persona sienta que tiene el control, con el propósito de aumentar la satisfacción.
Algunas sugerencias para prevenir la depresión es mantener un estilo de vida activo, con ejercicio físico, dieta balanceada, tiempo de ocio para uno mismo y para compartir con familia y amigos. En caso de que tu o algún ser querido presente alguno de los síntomas antes mencionados es necesario acudir donde un profesional para una valoración adecuada, adicionalmente si algún familiar o amigo presenta un trastorno depresivo, trata de no utilizar frases como “métele ganas”, “ir al psicólogo o psiquiatra es para locos”, “pon de parte” o similares, puedes tratar de apoyarlo estando cerca y sin juzgar lo que está viviendo. (O)