Si algo ha preocupado a la comunidad en general es el cómo se han ido desarrollando los procesos educativos. La crisis sanitaria y la suspensión de actividades obligó a que se tomen medidas alternativas como la continuidad de la educación on line, para quienes han tenido la suerte de contar con conectividad. Pero un importantísimo segmento de educandos no dispone de internet y esto motivó a que el ministerio del ramo, publique guías educativas para repartirlas entre los estudiantes.
Está claro que los resultados de esta etapa de experimentación obligatoria se verán a posteriori; sin embargo la aspiración de todos es que ningún niño se quede sin educación, al verse los padres de familia simplemente desbordados por un sistema desconocido y para el que no tienen ningún tipo de acceso.
Las restricciones impuestas por la pandemia irán cediendo poco a poco; eventualmente la vida volver a la nueva normalidad, entonces se podrá conocer cómo funcionó el sistema educativo para la gran mayoría de niños y jóvenes en el Ecuador.
Mientras tanto es importantísimo que el Gobierno no escatime esfuerzos para llegar a todos con su plan de educación alternativo. La educación es un derecho fundamental y por lo tanto una prioridad nacional.(O)