Dicen que el lugar se ha convertido en Zona Roja y que en las noches se escuchan disparos y peleas por defender territorio entre microtraficantes.

Leonor López moradora del lugar lamentó que este pacífico barrio hoy se haya convertido en un lugar imposible de transitar principalmente las noches; el lunes anterior por ejemplo escuchamos disparos, gritos, peleas y comentan que se dio por defender territorio de venta de estupefacientes, manifestó; por lo que solicitó a las autoridades pertinentes tomen cartas en el asunto porque así es imposible vivir con esa zozobra diaria.

Igualmente, César López, otro de los moradores indicó que las gradas junto al monumento a la madre son una alcahuetería para los microtraficantes ya que por allí se esconden y comercializan los estupefacientes; además es el sitio por donde se escapan cuando asaltan a un transeúnte; pasar por allí es un suicidio exclamó. Indicó que por el monumento a la madre las noches se parquean autos de alta gama con las luces prendidas, ellos son quienes comercializan los alcaloides.

De su lado Lucía Vásquez coincidió en manifestar que antes se podía transitar con tranquilidad, hoy hay que tomar un taxi señaló, igualmente indicó que el sector se torna peligroso por la presencia de homosexuales y meretrices por el lado de las rieles del tren, la culpa también la tiene la ciudadanía que compra los estupefacientes y ocupa los servicios de estas personas, caso contrario no existiría este problema, anotó.

Un taxista que trabaja por el lugar mencionó que hoy labora sólo hasta las 18:00 por lo peligroso que se torna en la noche y madrugada, también manifestó que este barrio se ha dañado por la presencia de  meretrices y homosexuales; además que de paso aparece la delincuencia; yo trabajé muchos años en el ferrocarril y el lugar era sumamente tranquilo hoy no se puede transitar, ojalá alguna autoridad tomara cartas en el asunto, señaló.

Otro de los moradores que prefirió no dar su nombre debido a que ha sido amenazado por varias ocasiones indicó que el modus operandi de la venta de droga consiste en dejar la mercadería en los medidores de agua y entradas de acometida de los medidores de luz de las casas del sector de donde los consumidores pasan retirando, en cuanto a la presencia de trabajadoras sexuales señaló que las autoridades sí conocen, pero poco o nada hacen; se despidió retando a que quien no cree lo manifestado pase caminando por  este lugar en las noches y si vive nos cuente su experiencia. (I)

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