Latacunga vive en constante riesgo, a partir de haber permitido la construcción y funcionamiento de una cárcel regional para presos de alta peligrosidad, esto ha traído como consecuencia una total inseguridad en todos los órdenes. Frente a esta nefasta situación los habitantes de la ciudad y cantón, queremos una ciudad que brinde seguridad como cimiento esencial para el desarrollo de actividades productivas, para ello hay que mejorar la calidad del gasto a través de políticas más preventivas en lugar de reactivas, más focalizadas en lugar de universales, y más basadas en la evidencias en lugar de la intuición. Mayor y mejor gasto en Seguridad Ciudadana, tomando en consideración la responsabilidad que tiene el gobierno nacional frente al hecho de la imposición de la construcción y funcionamiento de la cárcel (Carteras de gobierno especializadas en Riesgos), el papel que debe jugar la Policía Nacional debidamente dotados con armamento regular, con un mayor número de elementos uniformados, la Policía Municipal debidamente equipada y preparada, un ECU911 que funcione en nuestra ciudad, la participación de nuestra empresa eléctrica que deberá completar la iluminación total de todos los barrios, la participación ciudadana organizada desde los sectores urbanos y rurales y un liderazgo -que se presente digno y transparente- desde el cabildo latacungueño, -que con el ejemplo- permita solucionar los graves problemas del presente con una proyección de futuro.
El aumento del gasto en el Municipio ha sido en base a cargar con más tasas y contribuciones a los usuarios, hay que revisar el cuadro de Ordenanzas que fijan estas tasas. Se podría proveer los mismos o mejores servicios si se gasta el dinero de los ciudadanos de manera eficiente.- Existe ineficiencia en el gasto-, el Municipio ha usado mal en los últimos años los dineros de los latacungueños, -hay que ajustar este tema a una realidad-, el crecimiento del gasto municipal debe desarrollarse y medirse frente al mejoramiento en la calidad de vida de las personas, de los seres humanos que habitan en el territorio de la ciudad y cantón. Les invito a requerir de la Contraloría General del Estado las recomendaciones de todos los exámenes y auditorias efectuadas al Municipio de Latacunga en los últimos años y van a observar ineficiencia en el gasto y falta de cumplimiento del marco jurídico que requiere la contratación pública.
Para ayer viernes 18 de los corrientes se anunció la inauguración del paso deprimido denominado el “molinero” al ingreso de la parroquia urbana Eloy Alfaro, barrio San Felipe, lamentablemente obra construida al apuro, con serias observaciones legales, de carácter técnico en su estructura y con gravísimas observaciones en su costo final, con permanentes incumplimientos en el cronograma y plazo de la obra,- con falta de visión de futuro-, y con una total inseguridad para la movilidad de las personas y de los vehículos. No podemos esconder que en estos últimos años no se ha solucionado la situación ruinosa de la infraestructura pública, esta falta de obras y de otras mal hechas o efectuadas con visión política clientelar, menoscaban el crecimiento de la ciudad y el cantón, y atentan contra la calidad de vida de sus habitantes. No solo las obras -sino los actos administrativos- que conllevan aprobar Ordenanzas de última hora, que necesariamente deberán ser revisadas y de ser del caso dejadas sin efecto (derogadas).
La falta de funcionamiento del Aeropuerto Cotopaxi, tomando en consideración que cuando se lo rehabilitó entre el 2009 y 2011, las autoridades contemplaban la exportación de productos, como las flores que es –sin lugar a dudas- una importante fuente de desarrollo en nuestro cantón y provincia. Sin perjuicio de que se efectúe la correspondiente auditoria de fiscalización de la inversión en la rehabilitación de nuestro aeropuerto, es necesario que se creen Zonas Francas turísticas que permitan el funcionamiento del Aeropuerto, mostrarnos al mundo, como lo que somos, una ciudad con el mejor centro histórico o uno de los mejores, con históricas y monumentales iglesias y edificaciones, dando lugar al crecimiento de la infraestructura hotelera, con revisión de ordenanzas impositivas en favor de empresarios, empresas medianas, pequeñas y emprendedores individuales y familiares, creando incentivos que hagan posible invertir en nuestra ciudad y cantón -por y para Latacunga-, contando con la participación ciudadana conformando y haciendo funcionar a los cabildos, asambleas ciudadanas o veedurías que coadyuven a una buena administración municipal, haciendo equipo de trabajo con todas las autoridades de designación y elección, con Latacunga en el corazón.
Aprendamos a vivir con el riesgo del volcán, busquemos mitigar la presencia nefasta de la cárcel regional de –Alta Peligrosidad-, recordemos que el 24 de marzo estamos convocados a ejercer nuestro derecho constitucional al voto, concurramos a designar nuevas autoridades conforme reclama el momento actual -hombres y mujeres prudentes, transparentes y honestos – que deban regir este presente difícil y el destino futuro de la ciudad y el cantón. Una ciudad viva que desarrolle sus actividades productivas, culturales, deportivas, familiares, sociales con las debidas seguridades. Aplaudimos el fin del totalitarismo en el Ecuador, -pero no para volver a lo mismo-, busquemos otras opciones.(O)