En días pasados Petro se posesionó  en el gobierno de nuestro hermano país Colombia, con una clara hoja de ruta que se asemeja mucho, a la del recordado presidente Correa, solamente nos queda desearles suerte, para que aquella nación no caiga en desgracia, como sucedió con nuestro país.  

Y es que jamás se dio un robo y un endeudamiento más grande, el cual seguimos pagando hasta el día de hoy, la metida de mano fue de tal magnitud, que instituciones como el IESS, se encuentran a punto de la quiebra, sin tener un horizonte claro de hasta dónde pueden llegar las consecuencias de tanto abuso.

Esperamos que nuestros hermanos no se hayan equivocado y que, sobre todo, no  afecte a Ecuador la influencia de este mandatario que da un giro radical  a la política de nuestros vecinos luego de vivir prácticamente en la derecha.

Nos enfrentamos, a que casi todo el continente sudamericano, se encuentra gobernado por la izquierda, están a la vista fracasados gobiernos, que lo único que ha logrado generar es la migración masiva, solo basta regresar a ver a Venezuela o Argentina, dos tragedias enormes plasmadas en el robo y el absoluto desgobierno de sus mandatarios, dos pueblos ejemplo de riqueza, que hoy sangran por el dolor y la desesperación de sus golpeados habitantes.