La minería inversa es un término acuñado recientemente, este proceso es todo lo contrario a la minería convencional, la cual se enfoca en obtener recursos naturales (metales, minerales) que son la base de toda la industria de la metalurgia, construcción, y tecnológica. Por otro lado la minería inversa se centra en recuperar esos mismos recursos que ya cumplieron su ciclo de vida como componente de algún dispositivo o producto.

El Acuerdo de París tuvo un efecto positivo al socializar ante el mundo los efectos del cambio climático, y desde ese día varios actores sociales y políticos tienen una mejor conciencia sobre el impacto de nuestra simple existencia sobre los recursos del planeta, esto sin duda ha llevado a impulsar modelos más eficientes y ambientalmente amigables.

Esta nueva forma de minería calza perfectamente como una de las estrategias para ser eficientes al momento de extraer recursos y disminuir nuestra huella de carbono.

Ejecutar uno de estos proyectos en Ecuador supone varios retos y es posible que en sus inicios ni siquiera genere réditos económicos, sin embargo, esto no le resta importancia si hablamos desde el punto de vista ecológico, pero podría ser insuficiente desde el punto de vista económico, entre los desafíos  que se deben resolver antes de la puesta en marcha de esta industrias está: La concientización, la recolección de residuos electrónicos, el reciclaje y el upcycling.

Sin duda cada uno de estos desafíos involucra un sinnúmero de variables que a corto y mediano plazo difícilmente podrían ser resultas si la idea es abastecer esta industria enfocados en un aprovisionamiento nacional de residuos, pero si esto resulta insuficiente y la logística debe considerar importar residuos tecnológicos la cosa tampoco pinta mejor, porque mientras más procesos (costos) se incluyan en la minería inversa se va perdiendo rentabilidad y competitividad. 

Cada desafío debe ser resuelto previamente, el no hacerlo será garantía para tener una administración deficiente y lejos de cumplir su objetivo esta nueva minería se convertiría en un problema ambiental.

La minería inversa supone aprovechar al máximo los residuos, sin embargo, la mayor parte de los desechos no será aprovechable, y estos a su vez generan un inconveniente de manejo y disposición de los desechos, algo que en las grandes ciudades como Quito hace mucho que es un problema por la falta de sitios para ubicar los desperdicios. Las lecciones aprendidas en otros países deben ser consideradas antes de impulsar este modelo en Ecuador, sobre todo los puntos a mejorar. En un estudio realizado se hace seguimiento a un proceso de minería inversa y se llega a la conclusión de que una vez recuperados los metales, los componentes tecnológicos son enterrados en vertederos o rellenos o son incinerados en plantas de residuos industriales, retornando de esta forma al suelo altos contenidos de metales como cobre, estaño , aluminio además de petróleo industrializado a la atmósfera en forma de humo, el autor de la investigación (Fernández) da a conocer además que en China se realizaron varios estudios similares sobre manejo ineficiente de residuos y reciclaje tecnológico, el trabajo expone que la mortalidad en los sitios donde se realizan mal estos procesos incrementan en un factor de 4. La lixiviación de ácidos provenientes de los compuestos tecnológicos puede dar como resultado el incremento de exposición a la población a dibenzo-p-dioxinas y dibenzofuranos por las vías de ingesta alimentaria, contacto dérmico, inhalación e ingesta de tierra y polvo, incluso incremento de niveles de plomo en la sangre y todo por un reciclaje inadecuado de residuos electrónicos.

El planteamiento de un proyecto tan serio no debería ser motivo de polémica sino de análisis técnico para no malgastar los fondos del Estado en propuestas que no presentan viabilidad y rentabilidad en las condiciones actuales del Ecuador. (I)