El juez de Paz trabaja en los problemas cotidianos.

En lo que va del año 2019, la autoridad ha resuelto nueve casos.

Manuel Coque, juez de Paz de la parroquia Panzaleo, informa de las actividades que ha cumplido al estar al frente de dicha instancia; los casos más tradicionales son los problemas de linderos, “se ha solucionado ventajosamente entre las partes, ha existido la comprensión mutua de las dos partes, es así que se han realizado actas de convenio en algunos casos, en otros casos se han puesto los linderos y han acordado respetar entre los dos vecinos, por lo que hasta la fecha no han existido inconvenientes entre los vecinos”; recalco que los acuerdos son mutuos y que no se puede obligar.

Además indicó que en lo que va del año 2019 ha atendido nueve casos de linderos, que son los problemas más cotidianos en la parroquia, problemas de familias son dos casos que ha solucionado, por lo que indicó que está atendiendo los jueves y viernes de 14:00 a 17:30 en las oficinas del GAD Parroquial.

El Juez de Paz implica la participación directa de los ciudadanos en la solución de conflictos, los jueces de paz son líderes elegidos por la comunidad con la capacidad de resolver en equidad conflictos individuales, comunitarios y vecinales, es decir, aquellos problemas que surgen en el día a día, siempre respetando la cultura y las costumbres de cada localidad.

El Juez de Paz también puede resolver contravenciones que no impliquen la privación de la libertad, además garantizar el acceso rápido y efectivo a los servicios de justicia de los ciudadanos que habitan en las áreas rurales y urbano marginales del país.