Diana Guamaní aprovecha vendiendo cuando hay una buena cantidad de gente. FOTO M.S. LA GACETA

Muchas de las veces, las recetas son transmitidas de generación en generación, algunas lo aprovechan y lo convierten en emprendimiento y  así obtienen una forma de ganar dinero.  Es el caso de Diana Guamaní, quien cuando tenía 11 años vio a su abuelita como preparaba las tortillas de maíz, que hasta ahora las sigue vendiendo en la plaza de Cuicuno.

Ella tiene 27 años y no ve problema en levantarse a las 06:00 a preparar todos los ingredientes como el queso, picar la cebolla, colocar la manteca, los huevos, entre otros. Un día antes elabora la harina, para que toda la noche pase en “reposo”.

Dijo que la materia prima la compra por quintales en Saquisilí, donde le garantizan que el producto no ha sido fumigado ni dañado por la temporada.  Cuando llegan las 07:00 prepara  el carro, que le sirve para movilizarse  con una pequeña cocina, una paila de acero, un tanque de gas y una sombrilla para aguantar los avatares del clima, porque no se sabe cuando llueve o hace sol, comenta entre risas.

Generalmente vende en Zumbalica y en Salcedo, en la feria de las gallinas. Estas tortillas las encuentran los domingos en San Buenaventura o en Guaytacama, por lo que ella decide buscar otros sitios para comercializar este rico alimento.

Ha perdido la cuenta de cuántas tortillas ha podido hacer, porque recalca que en este trabajo lleva cerca de 16 años. “Yo crecí con esto y es una fuente económica para mi hogar”. Su jornada termina cuando llega la noche.

Son seis tortillas las que da por un dólar en una funda de papel o tres por cincuenta centavos, cantidad que según ella, sí representa todo lo invertido, tanto en dinero como en tiempo. “Este es uno de los negocios con los cuales, las mujeres y hombres pueden desenvolverse de mejor manera, pero también hay la capacidad de poder hacerlo en otros campos, sólo se necesita amor y dedicación para poder salir adecente”. (I)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

nueve − ocho =