El otro día en las redes sociales, (claro está que un gran porcentaje, las mismas dicen barbaridades), una chica exponía que no es correísta, pero que  admira las grandes obras que hizo Rafael Correa, la verdad es que no entendemos ese pobre criterio de algunos ciudadanos, le quisiéramos preguntar a esta ciudadana, claramente correísta, que nos cuente si alguna de las obras que tanto admira, no se hizo con sobreprecios, y lo que es peor aún, si alguna de estas obras funciona correctamente, sin duda que muy poco conoce de la realidad de ese país.  

Pues si nos ponemos a recodar todas las maravillas del anterior gobierno, seguramente no acabaremos ni en una semana, pues para tener una idea de la corrupción que se dio en la famosa revolución ciudadana, hasta el día de hoy, desde que comenzó este gobierno y se terminó la famosa Supercom, no hay día, o semana en la que no aparezca algún acto doloso referente al correato. Todo lo que imaginamos los ecuatorianos, se ha quedado corto, entorno a la realidad de los negociados y la picardía que ha rodeado a esta mafia o delincuencia organizada, como la han descrito las mismas autoridades de justicia.  

La astucia que tiene su líder, no tiene límites, ahora pretende ser candidato, sería muy bueno que se le permitan, para que, ni bien llegue a este país, vaya a la cárcel de Latacunga, para que pague y acompañe, por sus interminables delitos, a su compañero de fórmula, Glas, a quien le utilizaron de tonto útil y ahora seguramente tiene el peor de los arrepentimientos, porque cuando vuelva a ver la luz, habrán pasado unas cuantas décadas.(O)