Personajes multicolores desfilaron y alegraron a los visitantes.

Los festejos a la Santísima Cruz se realizaron durante los primeros días de septiembre; el domingo 15 de septiembre fue el desfile en el cual, personajes de la mitología ancestral se tomaron las estrechas calles de Mulaló.

Aproximadamente 30 minutos del centro de Latacunga, está la parroquia Mulaló, allí en la comuna de Joseguango Alto, las festividades de la Santísima Cruz en honor a San Ramón, ésta se realiza los primeros días de septiembre; miles de personas acuden a ser parte de una fiesta patrimonial y ancestral que se conserva casi intacta con el devenir de los tiempos.

Según Mario Rocha, expresidente de la Junta Parroquial de Mulaló, esta es una de las pocas celebraciones que se conservaron de los pueblos originarios (mulaloes, tacungas, caras) antes de la conquista Inca.

Es por ello que la Yumbada tiene ese valor agregado, “es como transportarse en el tiempo al pasado”, aseguró Rocha.

Durante la mañana y tarde del domingo 15 de septiembre, hombres con atuendos multicolores que representaron a los jaguares, monos, leones y tigres, se contonearon al son de la banda de pueblo, que interpretó las más variadas melodías nacionales.

Las máscaras que portan los disfrazados son de madera, pesan hasta dos libras cada una, algunas son alquiladas, otras mandadas a tallar al gusto del que la portara. Estas son elaboradas por los artesanos de Tigua – Zumbahua- Pujilí. Los costos varían de acuerdo al tamaño y variedad de colores.

La Yumbada tiene más de 200 años de historia; en esta ocasión contó con tres capitanes que son los priostes que gestionan el financiamiento para que la celebración pueda desarrollarse. Cada grupo con su Capitán a la cabeza tiene 20 batallones de disfrazados.

En la Yumbada todo es un ritual, desde la entrega de la ropa que portarán los que desfilan; los priostes, muy temprano se “toman la plaza” en un acto simbólico que antecede a la procesión por los alrededores de la comunidad. Las misas, rezos y cánticos son parte del sincretismo religioso de esta festividad que cada año convoca a centenares de turistas.

Los animales que se representan en la fiesta eran mitológicos para el Yumbo, por ello son representativos y forman parte esencial de la fiesta que también se desarrolla en diciembre como parte de los eventos programados por Navidad. Bailan durante siete días, haciendo alabanza al Niño Jesús. (I)