Mientras en Ecuador siguen campantes todos aquellos personajes que robaron en el gobierno anterior y especialmente en los casos de Odebrecht, hicieron de las suyas, de manera descarada, vemos que en Perú ya hay cuatro presidentes judicializados por los mismos casos, de tal manera que, a mediados de esta semana, un Alan García acorralado se quitó la vida y a Pedro Pablo Kuczyski le dio un infarto, por la presión que existe de parte de la justicia en su contra.
En este punto entra al debate el abuso de la presión preventiva; pero sin lugar a dudas lo que queda claro es que se ha sentado un gran presente, y es que en dicho país, si robas o cometes delitos de lesa humanidad, así seas el presidente de la república, vas preso, este último es el caso de Alberto Fujimori, que a pesar de tener una terrible enfermedad degenerativa, se le anuló el indulto humanitario que había conseguido y tuvo que regresar a la cárcel.
El Cholo Toledo tampoco ha sido la excepción y también fue apresado por estar involucrado en varios casos de corrupción.
Entretanto en este país seguimos viendo impávidos que todos los días aparecen nuevos casos de robos y asesinatos y bien gracias, solo hay unos tres lagartos tras las rejas, pero no los cabecillas que deberían estarlo.(O)