Hoy en día podemos tomar un tren a lo largo de Europa y ver como de manera recurrente admiraremos en el paisaje los parques eólicos, las tecnologías de generación eléctrica en muchas regiones intentan integrarse como elementos del entorno natural y de esta forma proveer del tan preciado recurso energético que al final del día termina encendiendo las bombillas de luz en nuestros hogares.

Para no ir tan lejos en nuestro país existe un nuevo parque eólico en las islas Galápagos llamado Baltra de 2.25 MW, el cual suplirá un 25 por ciento de la demanda eléctrica en la localidad de Puerto Ayora (Isla Santa Cruz), que dicho sea de paso, son proyectos que a futuro ocuparan de manera progresiva un mayor espacio en la generación eléctrica de la isla que actualmente viene liderado por las centrales termoeléctricas, lo cual permite alinearse a los objetivos de conservación de la biodiversidad de la isla al retirar un porcentaje de las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales tradicionales.

La pregunta a todo esto es ¿Hablamos de una forma infinita de producir electricidad? Enfocando mejor la pregunta sería ¿Explotamos este recurso de forma tal que sea infinito?

Los generadores eólicos requieren de varios componentes para producir electricidad, uno de ellos está constituido de neodimio, esta tierra rara forma parte de los grandes imanes requeridos en los generadores, pero este elemento escaso es uno de los tantos que se utilizan en la eólica.

Pero cuantos de nosotros sabíamos que las tierras raras están íntimamente ligada a nuestra vida cotidiana a través de nuestros dispositivos tecnológicos, lo que es aún menos conocido es que estos elementos son abundantes en la corteza terrestre pero se encuentran en concentraciones muy bajas, también les puedo mencionar que los yacimientos de éstos elementos son contados en la tierra y debido a sus bajas consentraciones la explotación de los mismos encarecen los costos, y es aquí donde aparecen dos de las variables que se debe considerar al tratar de proyectar este tipo de energías, la primera la concentración del recurso en pocas zonas geográficas lo cual puede provocar fluctuaciones en el precio, control de suministro y escases, la segunda variable es que muchos de estos elementos ya tienen una compra anticipada por grandes firmas tecnológicas en el área de las comunicaciones y el sector automotriz, todo afectará los costos de producción.

Existen 52 elementos en riesgo de escasez según la lista de la British Geological Survey, y varios de los componentes que conforman los aerogeneradores están en la lista, lo cual a futuro podría convertirlos en una opción no del todo renovable, esto comprometería la tecnología eólica.

Una vez más recalco que la matriz energética de una región no puede basarse únicamente en un solo tipo de generación, por el contrario, debe estar constituida de un mix energético el cual aproveche todas las formas de generación eléctrica disponibles en una región determinada. (O)

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