El artista irradia su visión del mundo, para ello utiliza múltiples técnicas, instrumentos y materiales donde  se cristaliza la majestuosidad de la obra que se dimensiona en la sensopercepción de los espectadores.

José Aníbal Saquinga   Quingaluisa, nacido en la parroquia de  san Pedro de Mulalillo, nacido hace 54 años un 2 de agosto de 1967 hijo de José Saquinga y Rosita Quingaluisa, el último de 7 hermanos , vivió una infancia llena de limitaciones por lo que terminó la primaria en la Escuela Luis A Martínez y se dedicó de inmediato a trabajar y con el tiempo se dedicó a trabajar como agricultor, hasta que llego a laborar  “un guardia de seguridad “más de  14 años , donde el destino le tenía preparado una grata sorpresa, ya que en esta actividad descubre que  su vocación estaba en el arte y para ello  lo necesario e indispensable fue  la “hoja de maíz” y la “envoltura del choclo” , llamado “Kutul”.

Hace 17 años, recuerda Aníbal, cuan héroe  espartano tuvo que luchar una guerra a parte de la indiferencia  para poner su sello en el arte, plasmado en un emprendimiento, que nos recuerda el origen de nuestra herencia  cultural  andina del maíz. Éste nace con de la vista en una vitrina de una muñeca, trabajada en la hoja de choclo  en Baños provincia del Tungurahua, tras investigar  se decidió a elaborar una muñeca que causó admiración y fue premiada en una feria en su parroquia , lo que le estimuló  para en lo posterior   empezar a elaborar otras figuras  como nacimientos, imágenes de santos, danzantes, Mama Negras, monos, yumbos, vírgenes, animales, como manifiesta, “se puede hacer todo tipo de figuras con la hoja del maíz , lo que le ha permitido ser reconocido en su parroquia , el cantón y la provincia  y nos indica que inclusive, sus figuras se las han llevado a Estados Unidos, Europa y países orientales. Su trabajo se expone en el Centro de Exposiciones Cotopaxi Kausai  y en el Maltería Plaza, en una Galería y un Centro Turístico que ha creado en su domicilio en la parroquia de San Pedro de Mulalillo, que era muy visitado antes de la pandemia.

Nos cuenta que también ha incursionado con materiales reciclables, entre ellos el plástico, papel, troncos, madera, en fin, su técnica ha ido perfeccionando a inicios lo realizaba al “ojo”, hoy le ha servido de mucho la ayuda de los sistemas informáticos en los cuales van incorporando otras técnicas y ampliando su trabajo. México, es el país en donde se ve que la artesanía en la hoja del maíz, tiene mayor acogida  y que es un espejo para aplicarlo en sus obras, “es un trabajo que requiere paciencia, dedicación y sobre todo gusto, estar consigo mismo bien” es el plus que ayuda a realizar una buena labor, en gran medida estas cualidad abonan en la sensibilidad artística.

El trabajo no es tan sencillo hay que empapar del diseño, de fotografías, gráficos para ejecutar y dar vida, por ejemplo en un danzante, una Mama Negra, yumbo  etc. Se demora al menos un día en elaborar, para ello tiene que contar con  las hojas de maíz que es indispensable, cinceles, grecas, hilos, colores de pintura, mullos, lentejuelas, para dar forma a la idea.

Agradece por el reconocimiento al GAD de Mulalillo, Armiled  Compañía donde se desempeñaba como guardia, le entregaron una placa por el aporte al arte y cultura, la pandemia limitó  algunos de sus proyectos e invitaciones  de embajadas europeas para efectuar exposiciones, más espera que al regreso, se concrete.

A nivel del país a decir de las personas que han venido a visitar su galería y su centro turístico, le han manifestado que es el único exponente que genera fascinación, su marca es KUTUANI, que  tiene que ver con la hoja del maíz o KUTU  y el apocope de su nombre ANI.