El pasado martes se nos pusieron los pelos de punta, cuando se registró una protesta de los reos en el CPL- Cotopaxi. Nuevamente los reclusos subieron a los techos, en un claro indicio de que volverán los amotinamientos a este lugar.
Según el Gobernador, se trató de una protesta por lo que ocurrió días atrás en Turi; sin embargo, el gran número de vehículos militares y policiales, señalan que algo más está sucediendo al interior de este lugar.
Sin duda que la pesadilla continúa, preocupa sobremanera recibir la noticia de que está con movimiento la cárcel, esto se ha convertido en algo frecuente, no es más que, la crónica de una muerte anunciada, la señal de que algo malo va a ocurrir en esa bomba de tiempo, que varias veces ha explotado.
Nos parece imposible creer que los famosos líderes indígenas de esta provincia, que pueden paralizar al país entero para protestar por los temas que les conviene, por temas que les da plataforma política, cuando se trata de algo tan grave, como lo es la crítica situación de este indeseable reclusorio en su tierra, no aparecen ni las orejas, sus protestas únicamente están direccionadas al chantaje y a la politiquería, no a los verdaderos intereses de Cotopaxi.
Ya lo vimos en el capítulo anterior, en el que más de 100 reos se fugaron por la zona rural de la provincia, poniendo en riesgo a cientos de familias, es inexplicable que, en esa ocasión, los que se hacen llamar justicieros de esta tierra, no hayan salido para exigir que todos los reos que trajeron del penal García Moreno, regresen a su lugar de origen, porque en las condiciones actuales del CPL se está poniendo en gran riesgo a muchos campesinos y ciudadanos de esta provincia.
Sin duda que es tan claro como el agua, que muchos de estos famosos líderes, tienen una estrecha relación con el que se esconde en el ático, es por eso que nunca van a salir a protestar por el problema más grande que actualmente tiene Cotopaxi y que se debería llamar, Penal Rafael Correa Delgado. (O)