Las secuelas de la paralización siguen marcando la situación económica del país, mucho se habla de que esta Navidad va a ser complicada y es que las finanzas nacionales no se equilibran, menos hablar de que arranquen.
A esta realidad se suma la guerra de intereses que se están dando entorno a la aplicación de las nuevas medidas, lo cierto es que el tema se sigue dilatando y junto a ello, vienen grandes problemas como el marcado desempleo que crece.
Al complicado tema económico, se suma la descomposición social que existe. En un círculo de los ex comandantes de las Fuerzas Armadas, se revelan situaciones como aquella de que, de manera simultánea fueron atacados 5 cuarteles militares y que a la entrada de Guayaquil se encontraban de manera matemática cuarenta camiones en cada entrada del Puerto Principal, dispuestos a iniciar el caos.
Estos son actos completamente premeditados que tiene un trasfondo temerario, no se sabe qué hay detrás de todo esto; pero en la quema de la Contraloría se encuentran involucrados 14 indígenas, que ya están siendo procesados, mucho se habla de que ciertos grupos terroristas están utilizando al campesinado para estas paralizaciones.
Las autoridades tienen que llegar al epicentro de este terremoto, para saber quién o quiénes está realmente detrás de estos ademanes, que ponen en riesgo la estabilidad de la patria. (O)