Frente a la introducción de las semillas transgénicas al Ecuador para fines investigativos, en Cotopaxi dan su opinión al respecto. Según el Director de Fomento Productivo del GAD Provincial, hay la posibilidad de que este tipo de semillas cause daño a la salud humana y  los agricultores tengan que pagar  las patentes para su utilización. “Habría que mirar con cierto grado de profundidad, la posibilidad de que ingresen a nuestro país”.

“Las semillas transgénicas son elaboradas a través de un proceso en el  laboratorio, donde se hace una modificación a las semillas que naturalmente existen en el planeta”, explicó  Olmedo Iza, director de Fomento Productivo del GAD Provincial.

Específicamente se modifica la base genética, para lograr rendimientos mayores y  evitar el ataque de las plagas y  enfermedades, acotó, sin embargo, dijo que estas transformaciones  han sido comprobadas en animales y han causado daño. Expresó que los transgénicos, son semillas que dependen de los herbicidas y pesticidas, de tal manera que el consumo de estos productos es nocivo para la salud humana.

Por otro lado, las empresas multinacionales son dueñas de grandes cadenas de comercialización, entonces, en el momento en que el agricultor quiera producir en base a éstas, debe pagar obligatoriamente la patente para el uso. Ejemplificó que en una plantación de rosas, por cada planta el agricultor debe pagar alrededor de 0,70 centavos o 1,00, entonces, en el momento en que no pagó la patente tiene grandes multas, por el uso indebido de una propiedad de una empresa. Comentó que “desde estos ámbitos, el uso de las semillas viene a ser un peligro para la alimentación de la clase media y pobre”.

“Una de las alternativas que hoy se está manejando en Cotopaxi, es el cultivo hidropónico, que no es nuevo, pero que no se lo ha aplicado y se debe dar auge a las pequeñas parcelas en las casas, comentó Medardo Silva, inmerso en este emprendimiento.

Leonidas Iza, presidente del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi, manifestó que no están siendo aceptadas en 19 países. “Si efectivamente no hay complicaciones ni para la salud ni para el equilibrio nacional, entonces por qué los países centrales de la Unión Europea no las aceptan en sus territorios”, preguntó. Iza destaca que en la historia se ha demostrado lo que ha pasado en México, Canadá y en Estados Unidos, donde las semillas transgénicas  están contaminado a las semillas originarias de cada territorio. “¿Qué pasa en el momento en que se contagian? Simplemente desaparecen las semillas originarias y con ello la dinámica económica, que está vinculada a la producción de las semillas y sus derivados”.

Piensa que será un golpe cultural, económico, territorial y para la riqueza de la soberanía alimentaria que tienen los pueblos. En días anteriores se declaró al Ecuador territorio libre de transgénicos y se luchará para que se respete y no se haga la implementación de los mismos. (I)

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